(Página 12). Durante los últimos 4 años las jubilaciones mínimas perdieron el equivalente a seis jubilaciones. La destrucción de los haberes previsionales del eslabón más bajo se aceleró los últimos dos años con recortes que incluyen la cobertura de salud y la quita de subsidios a servicios esenciales. En paralelo, el poder adquisitivo de quienes cobran tres haberes mínimos mejoró 7,8 por ciento. El retroceso de ingresos no se dio en todos los niveles y se profundizó la desigualdad.
Milei pregona como ejes de su gestión la baja inflación y el superávit fiscal. Si bien los números nos están mostrando los resultados anunciados por el Gobierno nacional, las decisiones de política económica que lleva a cabo el Ejecutivo tiene a los ingresos de los jubilados como principal grupo de ajuste. Como en otros momentos de la historia con variantes del neoliberalismo, el presidente privilegia que cierren los números de la macroeconomía mientras las personas mayores resignan alimentos y medicamentos.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sostiene en su informe que el deterioro de las jubilaciones mínimas no constituye un fenómeno inédito, sino un proceso estructural que arrastra varios años de caídas consecutivas. Sin embargo, desde que asumió La Libertad Avanza perdieron 10,3 por ciento frente a la inflación.
La persistencia de la inflación alta fue uno de los mecanismos de licuación históricos, aunque a veces apalancado por un entramado estatal que compensaba: aumento del bono, tarifas y remedios subsidiados. Según los datos recopilados por la entidad que dirige Nadin Argañaraz, bajo la actual administración la inercia contractiva se aceleró debido al impacto de la devaluación inicial en diciembre de 2023 y la posterior indexación mensual aplicada por decreto. Si bien el Poder Ejecutivo modificó la fórmula de movilidad para ajustar los haberes, la comparación con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide el Indec, señala pérdida de ingresos en los pasivos.
“El ajuste sobre los jubilados sigue siendo el principal componente de este ahorro fiscal: casi 7 billones de pesos se ahorró el Estado por la caída de las jubilaciones”, asegura un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
La fijación del valor de los bonos compensatorios sin aumentos proporcionales es el principal ancla a la suba nominal y al incremento de la pobreza en los jubilados de la mínima y de la desigualdad en relación a los jubilados con mejores ingresos. El grupo con tres haberes mínimos cobró en abril 1.140.859 pesos; los de la mínima: 450.286 pesos. El ingreso equivalente actualizado de noviembre de 2023 debería ser 502.207 pesos.
El estudio señala que la pérdida acumulada de este segmento se profundizó a medida que el bono dejó de actualizarse y perdió peso frente a la inflación.
El rezago de la fórmula de movilidad previsional frente a los picos de inflación de los meses iniciales fijó un nuevo piso real para las remuneraciones de la seguridad social, que quedó muy por debajo de los promedios en la década pasada.
Las actualizaciones mensuales implementadas por el Gobierno, pero con el bono congelado en 70.000 pesos y el ajuste en coberturas que antes tenían garantizadas, no alcanzan. En este contexto, el aumento de los precios en la canasta de la tercera edad supera el general.
El debate sobre la reforma previsional es otro indicio respecto a los recortes que quiere producir la administración libertaria. Como la reforma laboral, trabajadores y jubilados absorben el ajuste.
Mientras el discurso oficial remarca que el equilibrio de las cuentas públicas es la única alternativa para erradicar la inflación y promover el crecimiento de largo plazo, los datos sociodemográficos alertan sobre el incremento de la pobreza en la población mayor.
La baja del gasto previsional en términos de Producto Interno Bruto (PIB) se traduce directamente en una caída de la demanda interna de consumo. La advertencia realizada por IARAF mantiene una vigencia estricta en el escenario económico actual: la inflación sostenida destruye los ingresos de los sectores pasivos, restando capacidad de consumo de manera constante.










