“Está muy difícil, hay una recesión muy grande”, disparó Abel Motte, empresario del sector cárnico de Misiones. En el año 2000 vendía unos 45 mil kilos de asado y ahora apenas llegan a tres mil.
En una nota telefónica con Canal 4 Posadas ejemplificó con las ventas de su propia empresa: “vendíamos 200 medias res y hoy en día hablamos de entre 150 y 160” piezas.
Motte también indicó que “la disminución en el consumo de la carne es pareja e indistinta para cualquier corte” y que “la temporada de las fiestas no va a poder revertir esta situación”.
“Hay cosas que son imprescindibles de rescindir y hay otras que uno puede acomodar dentro del presupuesto; las tarifas de luz, agua, el transporte se debe pagar en el precio que estén, y la gente se desprende de aquello que pueda ser materia de ahorro”, indicó al explicar que dejan de consumir carnes, entre ellas, el asado, reflexionó.
El auge de las carnes de pollo y cerdo

La crisis económica nacional impulsa el consumo de carnes más baratas y allí entran en escena estas nuevas elecciones: pollo y cerdo.
“Hubo un corrimiento hacia las carnes de pollo y cerdo, este último venía muy bien, tuvo una suba en el consumo muy fuerte. Pero el precio subió un ciento por ciento y esto llevó a que cayera el consumo abismalmente y es un problema del poder adquisitivo”, relató el empresario.
Por último precisó que “el consumo del pollo aumentó un ciento por ciento”.










