El abogado del fuero local, Sebastián Benítez, solicitó a la Cámara de Representantes de Misiones que investigue al diputado Pedro Puerta por apología del delito, en relación a un video donde el legislador asegura que utiliza sustancias para facilitar encuentros amorosos.
Benítez pide que la Legislatura misionera investigue. Según el abogado, lo que le alarma es la referencia al término «gurí», que en Misiones hace referencia a un niño o adolescente. En el video que se difundió, Puerta habló sobre técnicas para conquistar “guainas” y “gurises” y daba a entender que utilizaba sustancias para facilitar esos encuentros amorosos.
En una entrevista con Canal 4 Posadas, el abogado explicó los motivos detrás de su solicitud: “como ciudadanos tenemos el derecho de exigir un comportamiento acorde de nuestros representantes. Lo que se vio en ese video es moralmente reprobable y podría constituir un delito», afirmó. Su denuncia, dijo, busca esclarecer si se cometió apología del delito sobre la base del artículo 213 del Código Penal.
Mientras la Justicia buscaba al ahora exdiputado Germán Kiczka, ahora detenido en una causa que investiga abusos y tráfico de material sexual infantil, se conoció el video donde Puerta, junto a Kiczka –en un programa radial de Apóstoles— describe de manera ligera y apelando a un cuestionable humor, el uso de un estimulante en el mate podría facilitar un encuentro sexual.
Cuando Puerta y sus interlocutores mencionan “gurí” hacen referencia a un mote que, en Misiones, define a chicos o menores de edad. “Esto debería haber alarmado a la sociedad y debería haber provocado una reacción inmediata por parte de las autoridades» dijo Benítez, quien se mostró sorprendido de que ninguna otra figura pública haya actuado ante estas declaraciones. «Es alarmante que hasta ahora nadie haya intervenido para poner freno a esto”, explicó.
El abogado recordó que la apología del delito se refiere a la exaltación o promoción pública de actos delictivos, lo que según entiende se ajusta a lo que ocurrió en el programa de radio. “Los dos legisladores, junto a un tercer participante, enseñan al público cómo utilizar una sustancia o estimulante para lograr un acceso sexual, lo cual vulnera el consentimiento de la otra persona. Esto podría configurarse como un delito de abuso sexual si se comprobara que hubo una víctima que sufrió tales prácticas», enfatizó.










