Un hombre de 76 años adoptó a otro de 61 mediante un fallo inédito de la Justicia de Salta que reconoció el «derecho a la identidad» sin importar la edad de los involucrados, que conviven como padre e hijo desde hace casi seis décadas, y que no habían podido concretar su deseo bajo el Código Civil anterior.
Tras la adopción, los hijos y nietos de Pedro manifestaron su voluntad de modificar sus DNI para incorporar el apellido González. «No existe un único modelo de familia, es una construcción cultural y debemos resguardar el derecho a la identidad, a poder llamarse como uno se identifica, con el nombre de su propia familia», concluyó la jueza.
Un hombre de 76 años adoptó a otro de 61 mediante un fallo inédito de la Justicia de Salta que reconoció el «derecho a la identidad» sin importar la edad de los involucrados, que conviven como padre e hijo desde hace casi seis décadas, y que no habían podido concretar su deseo bajo el Código Civil anterior.
Tras la adopción, los hijos y nietos de Pedro manifestaron su voluntad de modificar sus DNI para incorporar el apellido González. «No existe un único modelo de familia, es una construcción cultural y debemos resguardar el derecho a la identidad, a poder llamarse como uno se identifica, con el nombre de su propia familia», concluyó la jueza.








