Los casos de sífilis reportados en la Argentina aumentaron un 42 por ciento respecto al año pasado, según datos oficiales del Gobierno nacional que indican que desde 2018, el récord se produjo el año pasado y este año, se mantiene la tendencia alcista. El grupo más afectado son los que se ubican entre los 15 y los 34 años.
“Durante un tiempo dimos por sentado que la sociedad estaba suficientemente informada y que la enfermedad estaba controlada, pero los números actuales revelan que la realidad es distinta” dijo el médico Renzo Ferreyra, referente de la Unidad Coordinadora de Maternidad e Infancia de Salud Pública de Misiones, en una entrevista con Cristian Acuña para Canal 4 Posadas.
Las percepciones sociales sobre la sífilis contribuyeron a su reciente incremento, indicó el profesional, ya que por lo general se cree que la sífilis “es cosa del pasado” y también que la población está suficientemente informada sobre prevención. En la práctica, la mayoría de las consultas demuestran lo contrario, explicó. Esta situación es grave en la población joven, que normalizó prácticas sexuales riesgosas, parejas abiertas o el uso esporádico del preservativo, agregó.
Propone, en este sentido, enfocar las estrategias de prevención desde Salud Pública en los adolescentes, desde edades tempranas, entre los 11 y 13 años. “Es fundamental comenzar a trabajar con los chicos antes de que inicien su vida sexual activa. La educación sexual temprana es clave para frenar la expansión de la sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual”, aseguró Ferreyra.
Etapas de la enfermedad
La sífilis presenta tres estadios: primario, secundario y terciario. El primario se manifiesta con la aparición de una pequeña llaga o úlcera abierta, llamada chancro, que es indolora y desaparece por sí sola en pocos días. “El problema es que, cuando el chancro desaparece, muchas creen que se curaron, pero la enfermedad sigue avanzando”, explicó Ferreyra.
En el estadio secundario, la enfermedad se vuelve sistémica (afecta al cuerpo entero, en lugar de una sola parte o un solo órgano) con erupciones cutáneas, ampollas o lesiones en la piel.
La sífilis, en el último estadio –terciario– puede comprometer el sistema nervioso, causando daños neurológicos irreversibles.
Uno de los aspectos más alarmantes de este aumento de casos es la transmisión vertical, es decir, de madre a hijo durante el embarazo. “La sífilis congénita es una de las formas más peligrosas de la enfermedad, ya que puede provocar desde partos prematuros hasta abortos o malformaciones graves en el bebé”, aclaró Ferreyra.
Para combatir esta situación, los controles prenatales son esenciales, porque permiten detectar y tratar la enfermedad a tiempo en mujeres embarazadas. El tratamiento es sencillo y accesible, se utiliza penicilina, un antibiótico que demostró ser eficaz en la cura de la sífilis.
Por otra parte, Ferreyra dijo que uno de los mayores desafíos es concientizar a la población masculina. “Los hombres suelen ser más reacios a realizarse controles, lo que dificulta el diagnóstico y el tratamiento temprano. A menudo, es en los consultorios de ginecología, donde acompañan a sus parejas, cuando se aprovecha para ofrecerles tratamiento”, señaló.
En este sentido, la educación y la concientización son fundamentales para romper con los prejuicios que aún persisten sobre la enfermedad. “Es imprescindible seguir educando y aprovechando todos los espacios de comunicación, como este, para promover el uso del preservativo y la consulta médica ante cualquier síntoma”, concluyó.
Un problema global en crecimiento
La sífilis preocupa a la Argentina, donde los contagios aumentaron un 42% en los últimos seis años. Según los datos oficiales del Estado nacional, se detectaron 32.293 nuevos casos y espera que las cifras de este año sean similares, marcando un récord en las últimas tres décadas.
En el mundo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos advierten que la sífilis experimenta un incremento alarmante. Entre 2018 y 2022, los casos en adultos crecieron un 80%, mientras que la sífilis congénita, que afecta a recién nacidos, aumentó un 183 %. Esta situación resalta la urgencia de mejorar las estrategias de prevención y detección, especialmente entre las poblaciones más vulnerables, advierten.








