La Secretaría de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas desarrolló el curso autoasistido para abordar las problemáticas de adicciones y consumos problemáticos, desde la primera infancia y hasta la educación superior en Misiones. Se trata de una herramienta para educadores, profesionales de salud y la sociedad en general. El curso estará disponible en la plataforma Guacurarí a través de aulas abiertas.
La directora de Prevención de Adicciones, Laura Sánchez Valtier, destacó –en una entrevista con Canal 4 Posadas– la importancia de este curso que brinda herramientas que prevén consumos problemáticos en diversos entornos, tanto educativos como familiares. Buscan fortalecer “las capacidades de la comunidad en la detección temprana y la prevención de adicciones, donde este curso se convierte en un recurso valioso para esos casos”, dijo.
La modalidad autoasistida del curso permite el acceso al contenido de manera flexible y a un ritmo propio. “La accesibilidad y la autonomía son claves para este tipo de formación, porque las personas pueden capacitarse en los momentos que más les convenga”, añadió la jefa del departamento de capacitación de la secretaría en Prevención de Adicciones, Roxana Cáceres.
Las profesionales hicieron hincapié en la importancia de actualizar los acuerdos de convivencia en las escuelas para incluir tanto sustancias legales como ilegales, dado que muchas instituciones solo consideran en sus normativas el consumo de drogas ilícitas. “Uno de los temas recurrentes en las capacitaciones es el consumo de sustancias legales, como el alcohol, que según las estadísticas es una de las drogas más consumidas por los adolescentes en la provincia”, comentó Cáceres.
Las funcionarias indicaron que otra preocupación creciente es el uso excesivo de pantallas y los riesgos asociados a las adicciones comportamentales (trastornos de dependencia vinculados a actividades humanas diversas), como el juego en línea y las apuestas. Valtier mencionó “en los últimos años, las demandas de las escuelas se relacionan con el consumo de sustancias y el mal uso de las pantallas, que tienen impactan significativo en la salud emocional y académica de los estudiantes”. En esa línea, insistió con la necesidad de que los padres comprendan que poner límites es una forma de cuidar y acompañar a sus hijos en su desarrollo emocional.
Para las profesionales, la prevención de adicciones es responsabilidad de las escuelas y de toda la comunidad. Desde el Gobierno de Misiones ofrecen herramientas como la posibilidad de realizar denuncias anónimas sobre la venta de drogas en las cercanías de las instituciones educativas, a través de un formulario disponible en la página del “Observatorio de drogas peligrosas”.
Uno de los mayores desafíos para los docentes es saber cómo actuar frente a situaciones de consumo dentro del ámbito escolar. Para abordar esta problemática, también se desarrolló una Guía de orientación para intervenir en situaciones de consumo, que establece cuatro escenarios claves: alumnos en situación de consumo, venta de sustancias dentro y fuera de la escuela, alumnos intoxicados y otros casos complejos relacionados con el consumo de drogas.
Además, ofrecen un curso autoasistido en la plataforma de la Secretaría, accesible para todo el personal docente. Este curso cuenta con valoración del Consejo de Educación y permite a los docentes capacitarse en cualquier momento, así como descargar materiales útiles, que incluye la mencionada guía de orientación, indicaron.
Entienden que uno de los pilares fundamentales del trabajo en prevención es la corresponsabilidad entre la escuela y la familia. «De la misma manera que el niño o adolescente adquiere información, valores, hábitos y límites en la casa, también debe hacerlo en la escuela», destacó Cáceres.
En este contexto implementaron programas de prevención desde el nivel inicial, donde no abordan el consumo de sustancias de manera directa sino que trabajan con los niños en la identificación, expresión y gestión de sus emociones. Este enfoque, conocido como «prevención inespecífica», busca dotar a los niños de herramientas emocionales para gestionar sus sentimientos de manera saludable desde la temprana edad.
La imposibilidad de verbalizar las emociones puede ser un factor clave en la génesis de las adicciones. «Es muy importante trabajar desde una mirada preventiva, habilitando espacios para que los niños y adolescentes puedan expresar lo que están sintiendo», enfatizó Valtier.








