El ministro de Gobierno de Misiones, Marcelo Pérez, destacó la resolución en paz del acampe en reclamo salariales de la policía y el servicio penitenciario provincial que llevó a que ambas fuerzas provinciales tengan uno de los mejores salarios del país, aseguró.
En una nota con el periodista Ariel Sayas, de Radio News, el ministro Pérez resaltó el trabajo de los jefes de las fuerzas y de los policías y penitenciarios que no se plegaron al paro y que mantuvieron el funcionamiento normal en toda la provincia, al tiempo que insistió con que los reclamos que afectan a terceros, como los cortes de rutas o de calles, perjudican a la población que, además, está cansada de esa modalidad de reclamo, más allá de la legitimidad o no que tengan las demandas, dijo.
En cuanto a los aumentos que resultó de la mesa de negociación, explicó “que con esfuerzos acordaron una nueva recomposición salarial para las fuerzas de Misiones. Este aumento se reflejará en el sueldo de mayo, y habrá un nuevo incremento en junio. El acumulado de ambos meses supera los índices inflacionarios que registra y afecta todo el del país. Estos incrementos, y los que vendrán, estarán sujetos a la variable de inflación. El Gobierno se puso como objetivo superar la inflación”, expresó.
Con estos incrementos, la provincia hace un “esfuerzo es mayúsculo. La policía y el servicio penitenciario serán estarán entre los mejor remunerados del país, un país que atraviesa serias dificultades económicas y sociales, en todas las provincias. Por eso resaltamos el esfuerzo. Llamamos a la reflexión para que aquellos que consideren que deben hacer un reclamo lo hagan por las vías y canales legales, sin cometer ilícitos, sin perturbar derechos de comerciantes a vender o de personas a circular”, dijo.
El Ministro entiende que esta situación dejará un cambio de paradigma en cuanto a las formas de protestas y de reclamos: “por eso destaqué el trabajo con la plana mayor de la policía y del servicio penitenciario y el entendimiento con el personal que no hizo paros. El mundo está cansado de quienes reclaman afectando los derechos de otros”.
También aseguró que podrían haber resuelto el acampe de otra manera, desalojando el corte de la avenida e interviniendo con las fuerzas, pero entiende que esa situación podría haber escalado en violencia, a partir de que entre los manifestantes había personas armadas o reteniendo vehículos que son para prestaciones sociales: esas situaciones están en mano de la justicia, que verá cómo y cuándo resuelve ya que la provincia no quiere ni puede intervenir, porque esas decisiones pertenecen a otro poder, dijo Pérez. “Eso sigue su camino, no hay manera ni intención de influir, es otro poder del Estado. Los particulares también presentaron denuncias, entre las del Estado y de los particulares hay 14 denuncias tanto en la Justicia Federal como en la Provincial, que continuarán el sendero que demande este proceso, para ser condenados o absueltos”.
En el intercambio, el periodista Ariel Sayas preguntó sobre el papel de los más jóvenes de la fuerza que en su mayoría no se plegaron al paro aunque otros sí lo hicieron: ¿Qué reflexión y qué harán con esa franja de edad?, preguntó. “Acá primó la fuerza de la racionalidad. Hay un grupo minúsculo identificado que participó de la protesta pero la inmensa mayoría no tomó móviles ni salió a amedrentar al pueblo ni a los gobernantes, tratando de poner en jaque a gobernantes y sociedad. Hay 10 mil efectivos en la provincia que siguen trabajando con normalidad. Es una situación tensa y conflictiva, pero la ciudad funcionó con normalidad. No todos los jóvenes de la policía hicieron paro. Hay muchos adultos y muchos que creen que no tienen nada que perder y alentaban a los jóvenes, con situaciones entendibles y particulares. Pero el Estado no puede resolver situaciones particulares”, como la de muchos que plantearon que sus esposas no tenían trabajo, especificó Pérez, como argumento esgrimido por los que fueron a protestar.
Entiende, dijo, la situación económica que afecta a todo el país. “Estamos en el peor marzo de los últimos 10 años, y esto repercute en las arcas de todas las provincias. El gobierno quita el subsidio a la energía y aumenta la energía, y a la vez no transfiere dinero (destinados a distintos programas) y la Provincia sale a cubrir esos fondos que no están previstos. No estamos ajenos a la realidad de la gente, sobre todo de los asalariados. Pero el grueso de la actividad económica de Misiones es del sector privado, y muchos se quedaron sin trabajo. Entonces la forma de protestar y los reclamos no puede ser lastimar a un comerciante de la avenida Uruguay, por ejemplo, que tiene que pagar sueldos y alquileres”, ejemplificó.
Insistió con que primó la razonabilidad para resolver el conflicto. “Le damos mucha importancia a la labor de las planas mayores, a los jefes que hicieron una carrera y están en lo máximo de sus carreras, en contacto diario y conocen la realidad de su gente, sus subordinados. Este cambio de paradigma tiene que ver con las formas en que se desempeñan aquellos que nuclean o lideran grupos de personas que reclaman. La gente se cansó de que le corten la calle; se ve como una cuestión de violencia, que sumado a la crisis puede terminar mal. Bregamos por la paz social, es el compromiso que tiene que tener toda la sociedad, con palabras de aliento, pero manteniendo el orden y la paz social. Fueron muchos días, pero si actuábamos con la fuerza, podría haber sido grave” dijo, para resaltar que Misiones mantuvo el orden en toda la provincia durante todos estos días: “trabajamos con los que no hicieron paro ni tomaron nada por la fuerza, con los jefes, para lograr una recomposición salarial para ser una de las mejores fuerzas pagas del país. El prestigio y la honradez de la institución la dan aquellos que trabajaron y no se plegaron al paro”, enfatizó.










