El gobierno de Javier Milei está dejando un saldo preocupante en el sector productivo del país. Más de 10 grandes empresas han cerrado o entrado en crisis, afectadas por la caída en las ventas, los precios internacionales y las políticas económicas del gobierno libertario. Entre las firmas más golpeadas se encuentran Sancor, Los Grobo y Agrofina, que han solicitado concurso de acreedores, mientras que otras como Red Surcos también enfrentan serios riesgos financieros.
Crisis en el agro y la industria láctea
El sector agropecuario y lácteo es uno de los más afectados. Sancor, una de las principales cooperativas lácteas del país, ha despedido a más de 350 empleados y solicitó concurso de acreedores tras una caída drástica en las ventas internas. Por su parte, Los Grobo y Agrofina, dos gigantes del agro, acumulan deudas por más de 200 millones de dólares y enfrentan un «megadefault» comparable al de Vicentín. Las empresas aseguran que seguirán operativas, pero la situación es crítica.
Un impacto devastador en la industria argentina
La recesión económica y el dólar congelado han llevado a un colapso en la producción nacional. En lo que va del gobierno de Milei, más de 12.000 empresas han cerrado, incluyendo no solo pymes, sino también grandes capitales. Multinacionales como HSBC, Xerox, Clorox y Procter & Gamble han abandonado el país, mientras que otras como Whirlpool y Ferrum han reducido su producción y despedido personal.
El sector de las pequeñas y medianas empresas también sufre las consecuencias. Según un informe de la Cámara de Industriales Pymes, en septiembre de 2024 se perdieron 214.592 puestos de trabajo y cerraron 10.211 empresas. La industria y la construcción son los sectores más afectados, con una caída del 2,2% en el empleo registrado. Además, el consumo interno continúa en picada, con bajas interanuales del 17,8% en supermercados y del 22,8% en mayoristas.
El 2024 ha sido un año turbulento para la industria nacional, con políticas como la apertura de importaciones y el cese de subsidios que han agravado la crisis. Aunque el gobierno insiste en mantener su rumbo, el panorama para 2025 no parece alentador. Con un poder adquisitivo en caída y una demanda interna debilitada, el cierre de empresas y los despidos masivos continúan siendo una realidad que afecta a todos los sectores productivos del país.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, su gobierno implementó una serie de medidas económicas radicales, incluyendo recortes fiscales, desregulaciones y ajustes en el gasto público. Estas políticas han generado un impacto significativo en el sector privado, especialmente en industrias sensibles a la recesión y a la reducción del consumo.
Sectores y empresas afectadas
Pyme (Pequeñas y Medianas Empresas):
Muchas PyMEs han reportado dificultades para mantenerse a flote debido a la caída del consumo interno y el aumento de costos operativos.
Sectores como el comercio minorista, la construcción y los servicios han sido particularmente afectados.
Algunas empresas anunciaron cierres temporales o definitivos, aunque no siempre se hacen públicos los nombres de estas compañías.
Industria automotriz: Empresas vinculadas a la producción de autopartes y vehículos han reducido personal o ajustado sus operaciones debido a la disminución de la demanda. Algunas plantas anunciaron suspensiones temporales o despidos.
Sector tecnológico: Algunas startups y empresas de tecnología han enfrentado dificultades para acceder a financiamiento, lo que ha llevado a despidos y reestructuraciones.
Comercio exterior: Empresas exportadoras han enfrentado desafíos debido a la volatilidad del tipo de cambio y las restricciones en el acceso a divisas.
Sector energético: Aunque el gobierno ha impulsado medidas para atraer inversiones en energía, algunas empresas han reportado retrasos en proyectos debido a la incertidumbre regulatoria.
Empresas en convocatoria de acreedores: Algunas compañías han iniciado procesos de convocatoria de acreedores para reestructurar deudas, aunque los nombres específicos pueden variar según el momento y la industria.
Ejemplos:
Empresas de retail (venta al por menor y directa de productos a clientes finales para su consumo y no para revender): Algunas cadenas de tiendas han cerrado locales o reducido personal.
Constructoras: Varias empresas del sector han paralizado obras o despedido trabajadores debido a la caída en la demanda de viviendas.
Empresas de servicios: Algunas compañías de logística y transporte han ajustado sus operaciones.
Impacto laboral:
Según informes de sindicatos y cámaras empresariales, se han registrado despidos en varios sectores, aunque el gobierno argumenta que estas medidas son necesarias para estabilizar la economía a largo plazo.










