El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva lanzó este viernes 18 de septiembre un plan piloto en Río de Janeiro para fortalecer la presencia federal contra el crimen organizado, a menos de dos semanas de los comicios presidenciales. La estrategia busca intensificar la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales mediante inteligencia compartida y controles en rutas logísticas estratégicas para frenar el narcotráfico, el tráfico de armas y el robo de cargas.
Durante las primeras operaciones coordinadas por el Escritório Nacional Antifacção las fuerzas de seguridad incautaron más de 500 kilos de marihuana y 11 fusiles. Lula destacó esta medida como el inicio de un nuevo modelo de seguridad pública nacional que pretende replicar en otras partes del país si resulta exitoso.
El anuncio irrumpe en la fase final de la campaña electoral para la primera vuelta del 4 de octubre. Según la última encuesta de Datafolha, el mandatario lidera las intenciones de voto con un 39%, seguido de cerca por el senador Flávio Bolsonaro con un 36%, lo que marca un escenario de fuerte paridad técnica de cara a las elecciones y a un hipotético balotaje.












