La segunda vuelta presidencial mantiene al país en vilo. Los sondeos y conteos rápidos muestran una diferencia mínima entre ambos candidatos, mientras el escrutinio oficial avanza de manera desigual entre las regiones urbanas y rurales.
La elección presidencial peruana ingresó en la madrugada de este lunes en una definición abierta, con una diferencia mínima entre la candidata de derecha, Keiko Fujimori, y el postulante de izquierda, Roberto Sánchez, en una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país.
Más de 27 millones de ciudadanos estuvieron habilitados para participar del balotaje que definirá al presidente para el período 2026-2031. La jornada transcurrió con normalidad y sin incidentes de magnitud, pero el cierre de las urnas dio paso a una larga noche de incertidumbre.
Los primeros datos difundidos por las consultoras privadas reflejaron un escenario de extrema paridad. El conteo rápido de Ipsos otorgó una ventaja mínima a Sánchez, con el 50,3% de los votos frente al 49,7% de Fujimori, un resultado considerado estadísticamente empatado. Datum también registró una diferencia marginal entre ambos postulantes.
La situación contrastó con el escrutinio oficial inicial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), donde Fujimori apareció al frente durante buena parte de la noche debido a que los primeros resultados provinieron principalmente de Lima y otras zonas urbanas donde concentra mayor respaldo electoral.
Con el avance del recuento, analistas y observadores mantuvieron la cautela. Los votos pendientes corresponden en gran medida a regiones rurales y andinas, territorios donde Sánchez logró sus mejores desempeños durante la campaña y donde se esperaba una reducción de la ventaja inicial de la candidata de Fuerza Popular.
Desde su comando electoral, Sánchez pidió esperar los resultados definitivos y sostuvo que el escenario reflejaba un empate técnico. “Nadie puede decir ya gané o ya perdí. Ahora empieza el conteo de verdad”, afirmó ante la prensa mientras continuaba el escrutinio.
En paralelo, dirigentes de Fuerza Popular evitaron proclamar una victoria anticipada y convocaron a sus fiscales a controlar el proceso mesa por mesa. El vicepresidente partidario, Luis Galarreta, remarcó la necesidad de defender cada voto hasta la finalización del conteo oficial.
La elección expone una vez más la profunda división política y territorial del Perú. Fujimori obtuvo sus principales apoyos en Lima y en los grandes centros urbanos de la costa, mientras que Sánchez consolidó una fuerte presencia en el interior del país, especialmente en áreas rurales y sectores populares.
La definición recuerda a los ajustados balotajes de 2016 y 2021, también protagonizados por Fujimori, que derivaron en extensos procesos de escrutinio y judicialización. En esta ocasión, la diferencia entre ambos candidatos vuelve a ser tan estrecha que el resultado final dependerá de las últimas actas computadas por las autoridades electorales.
Hasta el cierre de esta nota, Perú seguía sin un presidente electo oficialmente proclamado y la disputa permanecía abierta voto por voto.
Más de 113.000 votos separan a Keiko Fujimori de Roberto Sánchez
Con 91,553% de las actas contabilizadas, la diferencia entre los dos candidatos de la segunda vuelta presidencial peruana se ubica en 113.630 votos, según los últimos datos difundidos por la ONPE y actualizados este lunes 8 de junio a las 05:02 a. m. Los resultados parciales son los siguientes:
–Keiko Fujimori (Fuerza Popular): 50,329% — 8.689.389 votos
–Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): 49,671% — 8.575.759 votos
Del total de 92.766 actas, ya se han contabilizado 84.930, mientras que 1.500 actas (1,617%) fueron derivadas para envío al Jurado Electoral Especial (JEE) y 6.336 actas (6,830%) permanecen pendientes de procesamiento.
La distancia entre ambos candidatos continúa reduciéndose conforme avanza el conteo oficial. Aunque Keiko Fujimori mantiene el liderazgo en los resultados de la segunda vuelta, Roberto Sánchez sigue recortando la brecha con el ingreso de nuevas actas al sistema de la ONPE.












