(Agencia Noticias DW). El fabricante aeronáutico brasileño Embraer presentó este miércoles el primer caza F-39E Gripen fabricado en Brasil, marcando un hito para la soberanía y la industria de defensa nacional según la Fuerza Aérea Brasileña. Se trata del primer avión de combate supersónico fabricado en el país lo que la presidencia del país destacó como un hito «inédito en América Latina».
Durante una ceremonia en las instalaciones del fabricante en Sao Paulo el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, bautizó al aparato y lo roció con una botella de champán sobre el fuselaje gris. El propio Lula calificó el momento en redes sociales como «muy simbólico ya que invierte en tecnología y reafirma su soberanía».
«Este proyecto permite consolidar nuestro poder de disuasión, incrementa nuestra capacidad para garantizar la soberanía nacional y la seguridad regional», declaró durante el acto el ministro brasileño de Defensa José Múcio.
Brasil encargó a Saab 36 aviones de combate supersónicos el primero de los cuales recibió en septiembre de 2020. De ellos 15 serán fabricados en las instalaciones de Embraer en Gavião Peixoto. Brasilia prefirió el avión sueco al Rafale del francés Dassault Aviation y al F/A-18 Super Hornet del fabricante estadounidense Boeing.
Las condiciones de adjudicación del contrato en 2014 fueron objeto de una amplia investigación en Brasil por sospechas de corrupción en detrimento del Rafale. Procesado en el marco de este caso tras sus primeros mandatos (2003-2010) Lula fue absuelto por falta de pruebas en 2021.
Brasil reivindica su condición de país pacífico pero la defensa se impone cada vez más como un tema clave a la vista del convulso contexto geopolítico en especial con la guerra en Oriente Medio. El gobierno del país más grande de América Latina también se mostró preocupado por la intervención militar estadounidense para sacar del poder al presidente venezolano Nicolás Maduro.









