Corrientes elegirá nuevo gobernador el próximo 31 de agosto, y según una reciente encuesta de Ágora Consultores, el panorama se presenta adverso para el oficialismo que encabeza el gobernador Gustavo Valdés. El estudio revela que un 58% de los votantes prefiere un cambio en la conducción provincial, mientras que apenas un 24% respaldaría al candidato impulsado por el mandatario radical, su hermano Juan Pablo Valdés.
En ese contexto de agotamiento político y creciente desaprobación, Martín “Tincho” Ascúa, intendente de Paso de los Libres y candidato del Partido Justicialista (PJ), aparece como el principal beneficiario de ese deseo de renovación. Con una intención de voto del 22%, Ascúa lidera una contienda muy pareja, seguido de cerca por el candidato oficialista, que obtiene un 21%, según el mismo relevamiento.
La encuesta también evidencia un creciente rechazo a la gestión de Gustavo Valdés, cuya imagen negativa supera el 50% en algunos sectores. Si bien su nivel de aprobación se mantiene en un 53%, la tendencia es descendente, especialmente tras los cuestionamientos por el manejo de servicios esenciales como salud, educación e infraestructura en el interior provincial. El caso Loan, el niño desaparecido hace un año, también ha impactado negativamente en la percepción pública sobre la eficacia institucional del gobierno.
Desde distintos sectores sociales se señala que “la obra pública se convirtió en maquillaje”, y que existe un desfasaje entre el discurso oficial de progreso y las condiciones reales de vida en zonas rurales y barrios populares. “Se prioriza la visibilidad mediática, no las soluciones concretas”, detalla el informe de Ágora.
Ascúa, Cristina y el voto opositor
Pese a las críticas y denuncias que arrastra, Ascúa ha logrado conectar con el descontento. Su campaña, con foco en las comunidades menos visibilizadas, crece impulsada por el respaldo del kirchnerismo. La ex presidenta Cristina Kirchner, que según la encuesta conserva una imagen positiva cercana al 40% en la provincia, es uno de los pilares de apoyo al candidato justicialista.
Ascúa capitaliza ese respaldo nacional sin renegar de su gestión local, y apuesta a convertirse en el rostro del cambio. En un escenario marcado por el hartazgo y la fragmentación, su figura concentra buena parte del voto opositor.
La encuesta también destaca la falta de renovación dentro del oficialismo. Ricardo Colombi, ex gobernador radical y figura histórica del espacio, no logra despegar en las encuestas. Su imagen, asociada a una etapa política agotada, pierde fuerza frente a la demanda de nuevos liderazgos.
En tanto, Lisandro Almirón, el candidato de La Libertad Avanza, no logra capitalizar el impulso libertario nacional. Su campaña no termina de consolidarse, y la falta de estructura en la provincia le juega en contra, quedando rezagado en la disputa.
Camino a la segunda vuelta
El estudio proyecta un escenario de segunda vuelta, con Ascúa y Valdés como principales protagonistas. En ese contexto, las alianzas estratégicas serán clave, y el deseo de cambio puede inclinar la balanza.
Las razones que motivan al electorado son diversas, pero el hilo conductor es claro: tras más de dos décadas de gobiernos radicales, el 58% de los correntinos quiere otra cosa. La elección del 31 de agosto se perfila como una bisagra para Corrientes. Y, por primera vez en muchos años, la continuidad oficialista está realmente en duda.










