Los incendios forestales que azotan a Quito, capital de Ecuador, fueron provocados, confirmó la ministra de Ambiente, Inés Manzano, mientras que el Gobierno calificó los hechos como actos terroristas y criminales e inició una investigación para encontrar a los responsables.
El alcalde de la ciudad, Pabel Muñoz, indicó que al menos dos bomberos y dos niños resultaron heridos y más de cien familias fueron evacuadas, y anunció la suspensión de las clases y que el sector público trabajará a distancia para proteger la salud de los empleados.
Asimismo, detalló que todos los siniestros fueron controlados, excepto el del cerro Auqui, donde los bomberos junto con miembros de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional continúan en sus labores para apagar el incendio, lo que dependerá del clima y el viento.











