El agua potable escasea en el oeste del Chaco, especialmente en la localidad de Pampa del Infierno donde la misma se comercia desde siempre. Existen más de diez «aguateros», con una diversidad de precios y calidad de agua. Luego se ser comprada es almacenada en aljibes.
Las colas para inscribirse en la distribución del agua en la municipalidad es casi todos los días, algunas personas de la zona rural también acuden al municipio para recibir agua.
El presidente de la Administración Provincial del Agua del Chaco, Jorge Pilar, y la intendente de Pampa del Infierno, Glenda Seifert, rubricaron un documento mediante el cual el organismo provincial brindará apoyo financiero con el fin de contribuir con la tarea municipal de distribución de agua en zonas urbanas y rurales.














