Pese a la prohibición de quema en campos, la falta de lluvias, el fuerte viento y la imprudencia son algunos de los factores que inciden en el panorama actual. El ministro de Producción, Claudio Anselmo, dijo que Saladas y San Lorenzo son algunos de los puntos afectados.El cambio climático se siente en los últimos años y esta parte de Sudamérica está afectada. En el caso de Corrientes, pasó de la Corriente del niño a la niña, sin escala. De sequías extremas a intensas lluvias intensas, y viceversa.
Por ejemplo, el pasado 3 de marzo, la ciudad de Corrientes atravesó la inundación más dramática de su historia.
La cantidad de agua caída provocó que muchas calles del centro y la periferia quedaran inundadas y los vehículos flotando por la potencia de la lluvia.
Unos años atrás, los incendios de campos dejaron más del 10% del territorio quemado. Para la primavera y verano que se aproxima, los especialistas vuelven a alertar por posibles incendios debido a la falta de lluvia.
El déficit hídrico hace que los terrenos sean combustibles ante alguna imprudencia o incendios intencionales.
El subsecretario de Gestión Integral de Riesgos y Catástrofes, José Pedro Ruiz, en comunicación con este medio informó que en el caso de la ciudad de Corrientes se trabaja fuertemente con los delegados para mantener limpios los sitios baldíos, evitar basurales, quema de basura, entre otras medias.
En los barrios periféricos de la capital o en los que hay abundancia de terrenos y pastos, se trabaja para mantener limpio también.
«Es clave, con la experiencia que tuvimos años atrás, que la gente evite prender fuego y arrojar al pasto; elementos como vidrios o latas que con calores extremos y sequías son combustibles para iniciar un incendio», dijo el funcionario comunal.
Ruiz comentó que de acuerdo a las previsiones que tienen, retornaría la Corriente de la niña; esto quiere decir que el déficit hídrico predominará en los próximos meses.












