Un grupo de manifestantes obstaculizaron vías y quemaron llantas este martes en avenidas de las ciudades de Quito y Guayaquil en rechazo al reciente aumento del precio de la gasolina como un adelanto de las protestas nacionales anunciadas para el 4 de julio por gremios, sectores sociales y grupos indígenas.
La semana pasada el gobierno del presidente Daniel Noboa subió de 2,46 a 2,72 dólares el galón con el objetivo de reducir el subsidio estatal por 600 millones de dólares anuales al combustible. Las autoridades dijeron que ese subsidio es el más inequitativo del país porque beneficia a un 20% de la población de mayores ingresos con 300 millones de dólares.
“Queremos rechazar el alza de los combustibles porque eso implica elevar el costo de vida y condenar a más ecuatorianos a la pobreza”, dijo Andrés Quishpe, presidente de la Unión Nacional de Educadores, apostado al frente de una de las manifestaciones.








