El ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera, en representación del Estado paraguayo pidió disculpas públicas por las violaciones de derechos humanos. Primero, las disculpas fueron dirigidas a los familiares de Eulalio Blanco, campesino que fue ejecutado por un agente policial en medio de la represión a una manifestación de productores de cedrón en San Pedro, en 2003. En la segunda parte del acto, Riera dirigió las disculpas públicas al dirigente Ernesto Benítez por la tortura que sufrió a manos de la Policía en 2003, tras su arresto en una manifestación.
Los asistentes recordaron los hechos sucedidos hace 21 años -en junio de 2003- en el departamento de San Pedro (norte), donde una protesta de productores de cedrón cerca de la localidad de Santa Rosa del Aguaray fue reprimida por la policía, «con el lanzamiento de gases lacrimógenos, disparos de arma de fuego y chorros de agua arrojados desde los carros hidrantes», refirió en esta jornada Cristina Coronel, de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy).








