Los días feriados representan una buena oportunidad para las ventas en el Mercado Concentrador de Posadas, aseguró Mariela Bernardy, responsable del lugar. «También durante los feriados tenemos el mercado abierto, para que las personas que no lo conocen puedan acercarse y convertirse en clientes», agregó.
El Mercado Concentrador de Posadas comenzó a funcionar el 24 de agosto de 2012, bajo la dirección del entonces Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (Ifai), hoy convertido en el Instituto de Macroeconomía Circular (Imac). Su función es acompañar al consumidor y al cliente, ofreciendo productos frescos de la chacra a un precio económico, sin intermediarios, y con un espacio de comercialización que cuenta con las condiciones necesarias, como las cadenas de frío.
Actualmente, unas 20 mil personas pasan por el mercado, aunque los sábados son los días de mayor movimiento. En comparación con el año pasado, hay un aumento del 12% en el público, que se incrementa mes a mes, dijo Bernardy.
El mercado cuenta con sectores de carnicería, frutihortícola, panadería y artesanía. De ellos, los más buscados son los comestibles. Todos los productos ofrecidos en el lugar cuentan con un control riguroso y trazabilidad que se inicia en la propia chacra de la que provienen. Además, cuentan con la inspección interna de sanidad, con especial énfasis en la cadena de frío. En el caso de la carne de cerdo, por ejemplo, el laboratorio de la provincia realiza controles semanales de triquinosis.
El Mercado Concentrador reúne alrededor de 250 familias, divididas en cien puestos. «Cada productor pone el precio a su producto en función de su realidad», dijo Mariela Bernardy. Esta medida surgió de la necesidad del lugar, ya que al tratarse de grupos heterogéneos con productores pequeños, medianos y grandes, una intervención de la administración terminaría perjudicando al más pequeño. Así, dentro del mercado se genera “una competencia sana, donde el cliente tiene la posibilidad de elegir a quién comprarle y con ello el precio a pagar”, aseguró.
A partir de la crisis económica actual, desde el Mercado Concentrador también venden a granel: hay un puesto donde se puede comprar por kilo, medio kilo o por gramos productos como arroz (a 1500 pesos el kilo), harina (a 550 pesos el kilo) y azúcar (a 800 pesos el kilo). Esta nueva forma de comercialización permite que el consumidor lleve un producto por el monto de dinero que dispone en el momento.
Desde el Instituto de Macroeconomía Circular (Imac), a través de la oficina de atención al productor dentro del Mercado Concentrador, ofrecen servicios de ingenieros agrónomos para los productores, incluyendo visitas a las chacras. Además, la administración del mercado ofrece ayuda a través de cursos como el de manipulación de alimentos y la capacitación en atención al público.
También buscan que el productor no sea nómada, sino que siempre tenga su lugar y el cliente lo pueda encontrar en el mismo espacio, para crear así un vínculo y una fidelización, explicó Bernardy durante una entrevista con el programa de las mañanas de Canal 4 Posadas.








