La activista peruana Ana Estrada Ugarte, quien padecía de polimiositis desde los 12 años de edad, accedió este domingo a la eutanasia tras años de batallas legales.
En un comunicado publicado en redes sociales, su abogada Josefina Miró Quesada escribió «Ana murió en sus propios términos, conforme a su idea de dignidad y en pleno control de su autonomía hasta el final», se informó en el texto.
«El caso de Ana permitió que la Justicia peruana reconociera por primera vez en su historia que todos tenemos derecho a morir con dignidad», sostuvo.














