La iniciativa busca recuperar al maracaná lomo rojo, una especie desaparecida de la Argentina desde 1988. El programa reúne a organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones ambientales en un proceso que combina reproducción, entrenamiento, restauración del hábitat y participación comunitaria antes de la liberación de los ejemplares en Misiones.
El regreso del maracaná lomo rojo al Bosque Atlántico dio un nuevo paso en Misiones. Once ejemplares cumplen la etapa de entrenamiento previa a su liberación y el proyecto registró el nacimiento del primer pichón, un acontecimiento considerado clave para la recuperación de una especie que desapareció de la Argentina hace casi cuatro décadas.
La iniciativa, conocida como Proyecto Maracaná y liderada por Aves Argentinas, cuenta con la participación del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), la Fundación Félix de Azara, el centro de rescate Güirá Oga y otras instituciones dedicadas a la conservación de la fauna silvestre.
El objetivo consiste en restablecer poblaciones viables del maracaná lomo rojo (Primolius maracana) en ambientes donde históricamente habitó. La especie fue declarada localmente extinta en la Argentina en 1988, aunque todavía mantiene poblaciones en países vecinos, principalmente Brasil, Paraguay y Bolivia.
La desaparición del ave respondió a un proceso prolongado de transformación del ambiente. Investigaciones científicas vinculan ese retroceso con la pérdida y fragmentación del Bosque Atlántico, la disminución de árboles de gran porte utilizados para nidificar, la expansión de la frontera agropecuaria, los conflictos con actividades productivas y la captura de ejemplares para el tráfico ilegal de fauna.
Por esa razón, el proyecto no se limita a la liberación de aves criadas bajo cuidado humano. El programa contempla la restauración del hábitat, el monitoreo científico, el manejo sanitario, la reproducción controlada y el trabajo con las comunidades locales para garantizar que el entorno vuelva a ofrecer condiciones adecuadas para la supervivencia de la especie.
Un proceso que demanda años de preparación
Cada ejemplar atraviesa varias etapas antes de recuperar la libertad. Las aves identificadas o nacidas en cautiverio permanecen inicialmente en cuarentena sanitaria en Güirá Oga, donde reciben controles veterinarios y seguimiento permanente.
Luego son trasladadas a la Reserva Puente Verde, en Península Andresito, donde comienza un período de adaptación. Allí aprenden y fortalecen conductas indispensables para sobrevivir en el monte, entre ellas el vuelo sostenido, la búsqueda de alimento, el reconocimiento del ambiente y la respuesta frente a potenciales depredadores.
Desde 2023, once maracanás lomo rojo participan de ese entrenamiento intensivo. En paralelo, el nacimiento del primer pichón dentro del programa representa un hito para el proyecto, ya que demuestra la consolidación del proceso reproductivo y amplía las perspectivas de conformar una población autosustentable.
Actualmente, siete instituciones participan de manera coordinada en las tareas de recepción, cuarentena, reproducción, manejo y entrenamiento de los ejemplares.
Como parte de esta estrategia, el Ministerio de Ecología habilitó recientemente el Centro de Manejo de Especies de la Reserva Puente Verde, administrado por Aves Argentinas.
La nueva infraestructura incrementa la capacidad operativa para rescatar, rehabilitar, criar y entrenar fauna silvestre amenazada. Además de respaldar el Proyecto Maracaná, el centro servirá para desarrollar otros programas de conservación orientados a especies nativas del Bosque Atlántico.
La recuperación del maracaná lomo rojo se suma a una serie de iniciativas que posicionan a Misiones como uno de los principales escenarios de conservación de la biodiversidad en el país. La provincia concentra el mayor remanente continuo de Selva Paranaense de la Argentina, un ecosistema que alberga una parte significativa de la fauna y flora nacionales y que constituye un corredor biológico compartido con Brasil y Paraguay.
El desafío siguiente será completar el entrenamiento de los ejemplares y avanzar con las primeras liberaciones experimentales, una etapa que marcará el comienzo del retorno del maracaná lomo rojo a los montes misioneros después de casi cuarenta años de ausencia.













