Esta situación la denuncian desde que comenzaron las clases y aseguran que recién en las últimas horas el Ministerio de Educación tomó conocimiento del caso. Las autoridades de la escuela les piden «paciencia» a los padres.
«Mi hijo el tercer día de clases me dijo que no quería ir a la escuela porque le iba a doler la cabeza y cuando le pregunté qué pasaba, me contestó que su profesor le grita mucho. Yo lo dejo faltar, pero con la condición de que me cuente todo», inició el relato.
Zárate recordó las palabras que le dijo su hijo en aquel momento: «Mi profe cuando se enoja mucho se convierte en un saiyajin. Nos dice que nos callemos la boca porque él está cansado y cuando le llevé el cuaderno, él me respondió que me vaya a sentar o que me tiraba el cuaderno al diablo».












