El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Sebastián Macías, definió a Encuentro Misionero como una “refundación” del espacio oficialista con nuevas prácticas y mayor apertura, en un contexto de desgaste de la confianza social en la política. En una entrevista televisiva, sostuvo que la gestión provincial debe ajustar con criterio, rechazó la política de “obra pública cero” del Gobierno nacional y anticipó medidas de alivio fiscal a nivel local mientras reclama cambios impositivos a Nación.
Macías ubicó el eje en la relación con la ciudadanía. Describió una “paciencia agotada” y un clima de desconfianza que obliga a revisar prácticas y prioridades. Planteó sostener lo que funciona y corregir lo que la sociedad cuestiona, con foco en eficiencia del gasto y resultados concretos en la vida cotidiana, dijo, durante una entrevista con Ariel Sayas, para Canal 4 Posadas.
En ese marco, apoyó la necesidad de ordenar cuentas públicas, aunque marcó límites. Habló de eficiencia “con sesgo cultural” y cuidado del ingreso de los hogares. Diferenció esa postura de los recortes generalizados que impulsa la administración nacional. Señaló que la eliminación de la obra pública constituye un error estratégico por su impacto en rutas, saneamiento y servicios básicos, y defendió la inversión estatal en salud, educación e innovación como rasgos distintivos del modelo provincial.
Sobre el esquema impositivo, rechazó que la presión fiscal responda principalmente a decisiones locales. Afirmó que, en el precio final de los productos, la carga nacional resulta predominante frente a la provincial y municipal. Admitió la necesidad de reducir tributos locales y confirmó que el Ejecutivo trabaja en medidas de alivio. En paralelo, reclamó a Nación cambios en impuestos y retenciones que afectan la competitividad de Misiones.
El funcionario introdujo un argumento geográfico para explicar costos: la provincia compite con economías de frontera como Brasil y Paraguay, con incentivos e impuestos más bajos. En ese escenario, sostuvo que la combinación de tributos nacionales y provinciales encarece la producción y el consumo, y pidió una “diferenciación fiscal” para el distrito.
Consultado por el rol de los legisladores misioneros en el Congreso, Macías ratificó la decisión de garantizar gobernabilidad al Gobierno nacional, aunque reconoció la falta de “devolución” hacia la provincia. Explicó que el acompañamiento se combina con pedidos concretos de compensación y con rechazos a artículos que perjudiquen intereses locales. Planteó la negociación como dinámica de “ida y vuelta” en un contexto donde, aun sin esos votos, varias leyes se sancionan.
De cara al inicio del período ordinario, anticipó una Legislatura sin mayorías automáticas y con necesidad de acuerdos amplios. Describió un esquema de conducción plural y proyectó un funcionamiento basado en diálogo, debate y construcción de consensos para alcanzar mayorías especiales, en particular en designaciones que lo requieren.
En el plano político, evitó definiciones sobre candidaturas. Admitió interés por funciones ejecutivas y vínculo de trabajo con el ámbito municipal de Posadas, pero subordinó cualquier postulación a la estrategia del espacio. Cerró con una definición abierta: estará “donde el partido lo necesite”.










