El concejal de Posadas Jair Dib visitó el programa Actualidad 4 y detalló el proyecto para enfrentar una problemática que, según afirma, afecta de manera creciente a los usuarios del servicio de agua potable: la presencia de aire en las cañerías, que impacta directamente en el costo de las facturas.
Dib señaló que la iniciativa surgió a partir de reclamos reiterados de vecinos. “Mi gran problema siempre fue el agua. Llueve y entra agua en la casa; ahora abrís la canilla y no sale agua, sale aire”, expresó, al describir la situación que atraviesan los usuarios.
El edil sostuvo que el fenómeno adquirió carácter masivo en la ciudad. “Hay una revolución en Posadas con el tema del agua”, afirmó, y remarcó que los usuarios detectan un incremento significativo en sus consumos sin correlato con el uso real del servicio.
En ese contexto, explicó que el aire que circula por las cañerías incide directamente en la medición. “Un metro cúbico de aire que registra el medidor equivale a tres metros cúbicos de agua. Se triplica el consumo”, indicó. Según agregó, esta situación explica los aumentos abruptos en las boletas.
Como respuesta, Dib propuso la instalación de válvulas de escape de aire en los medidores domiciliarios. “Es una válvula de escape de aire que se conecta en los medidores para que no suceda esto que relatan los vecinos: que salga aire antes de pasar por el medidor”, detalló.
El concejal estimó que el costo unitario del dispositivo ronda los 30 mil pesos, aunque consideró que ese valor podría reducirse si la compra se realiza a gran escala. En ese sentido, planteó que la inversión debe quedar a cargo de la empresa prestataria. “El proyecto contempla que sea obligatorio para la empresa la colocación de estos dispositivos a su costo y a su cargo”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que los usuarios no pueden intervenir sobre los medidores. “El particular no puede tocar el medidor porque incumple una normativa propia de la empresa”, explicó, y calificó como “injusto” que el usuario asuma las consecuencias de una falla reconocida.
Dib afirmó que tanto la empresa como los organismos de control admitieron la existencia de aire en las cañerías. “Está reconocido por los órganos de control y por la propia empresa”, aseguró.
En relación con el rol del Estado, defendió la intervención política como herramienta para resolver el conflicto. “La política debe generar equilibrio entre la empresa y el usuario. No se trata de demonizar a la empresa, sino de defender a la parte más débil de la relación”, expresó.
Finalmente, indicó que ya presentó el proyecto en el Concejo Deliberante y elevó una nota formal a la empresa prestataria, aunque aún no recibió respuesta. “El vecino espera que en la próxima boleta pague por agua y no por aire”, concluyó.







