En el tramo final de la campaña electoral, el candidato a diputado nacional por el Frente Renovador NEO, Oscar Herrera Ahuad, delineó con precisión los pilares de su potencial gestión en el Congreso, colocando la defensa de los intereses provinciales por encima de cualquier otra directriz nacional.
Desde Oberá, en el marco de su cierre de campaña, el exgobernador y actual presidente del Parlamento misionero afirmó que su primera acción legislativa será impulsar la derogación de los artículos específicos del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que despojaron al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) de sus facultades esenciales. “Ya tenemos un proyecto de ley que busca restablecer las facultades que le fueron quitadas al Instituto”, explicó Herrera Ahuad, detallando que la iniciativa permitirá “ir incorporando por artículos aquellos puntos que devuelvan al Inym su rol central en la regulación de la producción”.
La medida apunta directamente a recuperar la potestad del organismo para fijar el precio de la hoja verde y supervisar los mecanismos de control de toda la cadena yerbatera. Al respecto, el candidato fue contundente al recordar que Misiones fue una de las provincias más perjudicadas por las políticas nacionales que alteraron las estructuras de control del sector productivo, sentenciando: “Sin una yerba justa, no hay desarrollo posible para los pequeños productores”.
Más allá de la cuestión yerbatera, Herrera Ahuad fundamentó su filosofía política en un principio rector: “Para mí, la discusión de la política es la que tiene que ser para la gente. No sirve la política alejada de la realidad”. Este enfoque se traduce en una postura inflexible hacia su futuro rol: “Si una ley nacional no beneficia a los misioneros, no la voy a acompañar”.
Con un tono firme y a la vez conciliador, el candidato del Frente Renovador NEO enfatizó su compromiso de “discutir primero los problemas de Misiones”, una consigna que sintetiza su mirada federal y su convicción de que las decisiones del Congreso deben impactar de manera tangible en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Fiel a un estilo que privilegia la cercanía, Herrera Ahuad también se refirió a su metodología de campaña, distanciándose explícitamente de las estrategias superficiales. “Me gusta caminar, reunirme, escuchar. Las campañas deben servir para validar el vínculo con la gente. La foto no gana la elección”, remarcó, subrayando la importancia del trabajo territorial y el diálogo directo con los vecinos.
En definitiva, Herrera Ahuad dejó establecido que su gestión legislativa, de resultar electo, tendrá como banderas irrenunciables el fortalecimiento de la autonomía provincial, la defensa irrestricta de los sectores productivos y un diálogo permanente con la ciudadanía. “Yo hice el compromiso de poner a Misiones primero. Si me toca discutir leyes nacionales, voy a hacerlo con una sola condición: que vayan en beneficio de los misioneros. Y si no, pediré lo nuestro”, concluyó, puntualizando en la necesidad de contar con un federalismo concreto y prioritario.
La «púa» nacional
En una entrevista con Canal 4 Posadas, Herrera Ahuad, aseguró que mantendrá en la Cámara de Diputados de la Nación una presencia activa, con compromiso real y decisiones firmes. Entiende, dijo, que la política no admite la indiferencia ni el silencio en los momentos clave y que al representar a Misiones asume la responsabilidad de votar, decidir y defender sin titubeos los intereses misioneros.
En la charla con el periodista Ariel Sayas, el candidato mencionó que durante una reunión con productores de Leandro N. Alem, recogió un mensaje claro que definió como la necesidad de que los representantes se expresen con firmeza, tomen decisiones y no se escondan detrás de la neutralidad, porque las realidades de las chacras demandan diputados a la altura de las necesidades sociales y económicas.
El problema de fondo, entiende, es la falta de dinero en los bolsillos de la gente, una situación que se replica en todo el país. Lo que en Misiones se conoce y se define de manera coloquial como «púa», dijo, es hoy una realidad extendida de norte a sur del país, donde la economía está frenada y las familias sienten el impacto de forma directa.
En ese sentido detalló que los sectores productivos misioneros (de la yerba, el té, la madera y la mandioca) enfrentan serias dificultades como consecuencia del modelo económico nacional, que afecta por igual a todas las economías regionales, expresó.
Como diputado nacional, dijo, no será para ocupar una banca más sino para convertirse en la voz firme del interior productivo. Apuesta a una representación activa, donde cada voto sea el resultado del diálogo con el pueblo y no de cálculos políticos o estrategias personales.










