En los fundamentos del proyecto, Rovira explicó que con la ley se busca establecer un marco normativo que dé respaldo definitivo a las chacras multiproductivas, reconociendo su existencia y viabilidad como modelo de producción rural integrada.
Señaló que “estas unidades productivas integran cultivos de suelo y sistemas hidropónicos, optimizando recursos hídricos y edáficos, reforzando la resiliencia frente a variaciones climáticas y reduciendo la dependencia de agroquímicos mediante prácticas sustentables”.
También destacó que la ley responde a la necesidad de diversificar la producción frente a la fluctuación de precios de cultivos tradicionales como yerba mate, té y cítricos, y que se alinea con tendencias globales de economía circular y seguridad alimentaria, fortaleciendo la proximidad entre productor y consumidor y mejorando los márgenes de rentabilidad.
“La variación de cultivos impulsa la innovación tecnológica, el surgimiento de nuevos emprendimientos agroindustriales y la especialización en nichos de alto valor agregado, consolidando a Misiones como una provincia líder en producción sustentable y agroindustria con identidad local”, indicó.
Asimismo, Rovira subrayó que la Biofábrica Misiones cumple un papel decisivo como proveedor de material vegetal élite y bioinsumos, y que actúa como nexo entre el Estado y los productores, liderando proyectos de investigación y desarrollo y garantizando la transferencia de conocimientos.
También enfatizó que las Escuelas de la Familia Agrícola son actores fundamentales, ya que integran formación, práctica y comunidad, fortaleciendo la articulación entre educación, producción y políticas públicas.
Los beneficios previstos por la ley incluyen asistencia técnica y capacitación, incentivos económicos y líneas de crédito, provisión de insumos biotecnológicos, fomento del agregado de valor en origen y conectividad satelital en las unidades beneficiarias, como herramienta estratégica para la innovación y la gestión tecnológica.










