Desde Oberá, en un encendido discurso, el candidato a diputado nacional del Frente Renovador, Oscar Herrera Ahuad, llamó con firmeza a los legisladores nacionales para que “voten a favor de las universidades públicas” y defendió con énfasis el financiamiento del sistema de salud, al tiempo que advirtió sobre las consecuencias de las políticas de ajuste del Gobierno Nacional sobre las familias y las economías regionales.
Desde un enfoque que buscó marcar una posición clara, Herrera Ahuad definió como “inclaudicable la defensa de la educación pública” durante un encuentro en Oberá. “No para desfinanciar a la Nación ni a las provincias, sino para que nuestros hijos puedan ser profesionales y tengan oportunidades en la vida”, argumentó.
El dirigente misionero (quien también fue gobernador y vicegobernador de la provincia, Ministro de Salud Pública y actual presidente del Poder Legislativo) puso como ejemplos concretos de lo que debe protegerse a la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y al hospital de Zona Centro. “Nos costó muchísimo construirlos y sostenerlos. Este es el tiempo de los compromisos”, afirmó, resaltando el esfuerzo histórico realizado para su creación.
Al extender su defensa al ámbito de la salud, se refirió al personal sanitario: “Todos los que trabajan en nuestro sistema de salud se merecen que militemos y defendamos la salud pública. No podemos permitir que se desfinancie”. Utilizó la situación del Hospital Garrahan, que recibe pacientes de todo el país, como una “alerta” sobre el riesgo que corren “los más vulnerables” ante los recortes.
En contrapunto, destacó el esfuerzo presupuestario de Misiones: “El 60% del presupuesto de la provincia está destinado a salud, educación y desarrollo social. Así crecimos y así debemos seguir”.
Una mirada propositiva sobre la educación superior
En línea con su discurso, el candidato compartió un documento previo donde difundió su postura y visión sobre el rol de las universidades nacionales. Allí, se comprometió a estar “cueste lo que cueste” al lado de la Universidad Pública, no solo en la defensa del financiamiento, sino también en su rol de “investigación, innovación y vínculo con las empresas y la comunidad”.
Herrera Ahuad defendió a la educación superior gratuita como el “motor de movilidad social” que permitió que “millones de jóvenes, incluso de bajos recursos, se convirtieran en la primera generación de profesionales en sus familias”. Desmitificó la idea de que sean un “club de ricos”, afirmando que sus aulas están llenas de “hijos de trabajadores”.
El texto alerta sobre una “crisis presupuestaria sin precedentes” en el sistema universitario nacional, señalando que la inversión estatal cayó al 0,5% del PBI, “el nivel más bajo en dos décadas”. Según sus cifras, el presupuesto acumula una reducción superior al 22% en términos reales entre 2024 y 2025, con una caída cercana al 30% desde 2023.
Este desfinanciamiento, advierte, deja a las universidades “al borde de la paralización”, afectando el pago de servicios, el mantenimiento de laboratorios, las becas, bibliotecas y programas de investigación. “Cada recorte expulsa académicos, frena investigaciones y deteriora la calidad educativa”, sostuvo.
Frente a este escenario, Herrera Ahuad planteó una disyuntiva nacional: “Argentina debe decidir si quiere un modelo de país basado en el conocimiento o si seguirá considerando a la universidad un gasto prescindible”. Remarcó que aumentar el presupuesto es una “inversión con alta rentabilidad social y económica”, crucial para el desarrollo en el siglo XXI.
Finalmente, vinculó el destino de las universidades con el de la provincia y el país, comprometiéndose públicamente a “defender la educación como pilar del desarrollo de Misiones y de la Argentina”. Su mensaje cierra con una convicción: “Defenderla frente a la tormenta de ajustes y discursos detractores es un deber patriótico y una apuesta a una Argentina mejor, más justa y más desarrollada”.










