Dalila Blach, candidata a diputada nacional por el Partido de la Concertación Forja Misiones, afirmó que su alejamiento del oficialismo provincial se debió a diferencias ideológicas entre su fuerza —de alcance nacional— y la conducción nacional de la alianza. Si bien reconoció que el gobierno provincial “ha hecho un buen trabajo”, remarcó que Forja es un partido “popular” que trabaja directamente para la gente y que no podía acompañar una línea política que iba en contra de sus creencias, en especial por su visión sobre Javier Milei.
En referencia a su antiguo espacio, Blach calificó a la Unión Cívica Radical como “una casa vacía” en la que, según dijo, se están perdiendo los ideales y falta una postura firme, a diferencia de la posición constante que sostiene su partido.
Sobre las alianzas electorales, explicó que Forja declinó sumarse al Frente Popular pese a haber sido invitado, debido a los conflictos internos de otros sectores. “Somos un partido nuevo y no queríamos asumir problemas ajenos”, señaló.
Al analizar el escenario nacional, reconoció que el gobierno anterior cometió errores importantes, sobre todo en el plano económico, y que el enojo social llevó a muchos a creer en “una fantasía” de que Javier Milei solucionaría sus problemas de manera mágica, sin medir las consecuencias de sus políticas.
En cuanto a la agenda legislativa, sostuvo que su partido votaría en contra de numerosas propuestas, entre ellas una eventual ley que permitiera al Presidente gobernar indefinidamente. También recordó que el líder nacional de Forja es Ricardo Alfonsín, ex-radical hoy afiliado al espacio, y presentó a sus compañeros de lista: Alejandro Miravet, Susana Ficher, Ariel Jiménez, Mónica Zárate y Jorge Navarro Freak.










