El Concejo Deliberante de Montecarlo aprobó una declaración de repudio a las expresiones de la concejal electa Patricia Buckmayer, quien reivindicó a los represores de la última dictadura cívico-militar. La iniciativa contó con el respaldo unánime de los siete concejales, sin distinción de pertenencia política.
Graciela Oliveira, presidenta del cuerpo, recordó que Montecarlo tiene una historia muy fuerte de lucha y resistencia. Uno de sus exintendentes fue preso político, y su hijo, actual concejal, participó del repudio. “Nos une la memoria. Hay un límite que no se puede cruzar y ese límite es el sistema democrático”, expresó.
Buckmayer intentó disculparse diciendo que sus declaraciones fueron una “humorada con sus seguidores”. La respuesta fue inmediata. Oliveira señaló que ese intento solo generó más indignación: “Mi mamá buscó más de 30 años el cuerpo de mi hermano. ¿Cómo puede tomarse como una broma?”.
La concejala también destacó la participación de jóvenes estudiantes de entre 15 y 17 años que asistieron al recinto para manifestar su postura. “Querían expresarse y eso me entusiasma. Entienden que esto es serio y que no puede repetirse”, indicó.
Durante la sesión, familiares de víctimas de la dictadura anticiparon que presentarán denuncias ante la Justicia por los daños ocasionados por los dichos de Buckmayer. También recordaron que la concejal electa ya venía mostrando discursos violentos en redes sociales.
Oliveira valoró además el acompañamiento del Consejo General de Educación de Misiones y sostuvo que, a meses de cumplir 50 años de democracia, “no se puede tolerar que desde un cargo público se desconozca lo que nos costó construir este país”.










