Fabiola Bianco, presidente del Tribunal de Cuentas de Misiones, habló sobre el trabajo del organismo, los desafíos de controlar el gasto público en toda la provincia y el impacto de la tecnología en la tarea fiscalizadora. “El control no es castigo”, remarcó Bianco al desmentir que el Tribunal funcione como un órgano disciplinador. Desde su experiencia como ex intendenta y actual presidenta del organismo, consideró que la mirada del control debe ser rigurosa pero también comprensiva del contexto. “Los intendentes están en la trinchera, resolviendo problemas concretos todos los días”, reconoció en una entrevista en Actualidad 4.
Bianco explicó que el Tribunal de Cuentas tiene carácter jurisdiccional: “Somos jueces administrativos, dictamos sentencia”, aclaró, y subrayó que todo el dinero público tiene control. “Ningún centavo del Estado escapa al control, en cualquiera de sus niveles”, afirmó, buscando desmitificar ideas instaladas sobre la impunidad en la gestión pública.
La digitalización fue uno de los cambios clave de los últimos años, aunque Bianco aclaró que “las herramientas tecnológicas no reemplazan al recurso humano, los contadores fiscales y abogados siguen siendo imprescindibles”.
Entre los avances más recientes destacó la creación del Observatorio de Transparencia y Calidad de la Administración Pública, una iniciativa que apunta a generar “trazabilidad del gasto y de la acción de gobierno”. También se refirió al uso de inteligencia artificial, aunque con cautela: “Todavía le falta un hervor”, dijo entre risas, y sostuvo que la intervención humana sigue siendo necesaria para fidelizar los datos.
Finalmente, Bianco valoró el trabajo territorial del Tribunal, que “salió del escritorio” para acompañar a los cuentadantes y ayudar a recuperar el prestigio institucional. “El control tiene que ver con la transparencia, y la transparencia es lo que fortalece la democracia”, concluyó.










