En un mensaje grabado y transmitido ante la militancia kirchnerista reunida este 9 de Julio en Parque Lezama, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner reapareció públicamente con una lapidaria advertencia sobre el rumbo económico del país y el creciente nivel de sometimiento ante organismos internacionales. Desde su domicilio en Recoleta, donde cumple prisión domiciliaria, comparó la situación actual con la llegada del FMI en 1956, tras el derrocamiento de Juan Domingo Perón.
“Desde el año ’56, después de que lo derrocaron a Perón y trajeron al FMI, nunca tuvimos este grado de dependencia. Y como argentina, no recuerdo otro 9 de Julio como este”, afirmó.
La ex mandataria alertó que la crisis económica no es coyuntural, sino estructural. Señaló que los compromisos asumidos con el FMI y los bonistas comprometerán a al menos los próximos dos gobiernos, tanto en capital como en intereses. “Lo que se vive hoy en Argentina no es simplemente un ajuste, ni una crisis, ni una tormenta pasajera. Es un verdadero problema estructural. Los peores vencimientos de deuda los van a tener que afrontar los próximos dos gobiernos”, expresó.
En tono firme, Cristina cuestionó la dependencia externa y llamó a la militancia a reorganizarse para resistir lo que considera un proceso de entrega nacional. “Es ahora cuando hay que organizarse para que la Patria no se termine de entregar”, concluyó ante una ovación de su militancia.










