Paula Franco, contadora, abogada y candidata a diputada provincial por el Frente Renovador de la Concordia, compartió su mirada sobre el escenario político actual, su compromiso con la comunidad y su forma de hacer política: con empatía, vocación de servicio y foco en lo humano.
«Me preparé mucho para este momento y siento que tengo mucho para aportar», expresó Franco en Cana 4 Posadas. «No estoy acá por una cuestión circunstancial, estoy porque quiero transformar realidades», afirmó con convicción.
Franco venía de una reunión con mujeres de diversos sectores políticos, empresariales y sociales. «Vi preocupación, sí, pero también ganas reales de participar, de proponer soluciones. Eso hoy vale oro», dijo.
La candidata reflexionó también sobre el desgaste emocional que implica la exposición pública en un contexto dominado por el hate en redes sociales. “Hay una realidad analógica que es muy distinta a la digital. En la calle la gente no me rechaza; al contrario, se engancha, quiere charlar, contar. En redes sociales, en cambio, hay una violencia deshumanizante. Se olvidan de que somos personas, madres, hijas, hermanas”, explicó.
Franco no ocultó que el camino fue fácil. Hija de políticos, recuerda el bullying que sufrió en la escuela por el rol público de sus padres, y cómo eso hoy la fortalece frente a los ataques anónimos. “Estoy bañada en aceite. No me resbala todo, pero ya no me duele como antes. Igual, el hate le llega a la gente que uno quiere, y eso sí lastima”.
Consultada sobre el valor de las nuevas caras en la política, destacó: “No importa si tuviste experiencia política antes. Lo importante es tener vocación de servicio, querer mejorar la vida en comunidad. Si no te mueve eso, la política no es para vos”.
En relación con el discurso anti-Estado que crece desde ciertos sectores, Franco fue clara: “Hay mucho de repetición sin análisis. El que pide motosierra, ¿a qué se refiere? ¿A la educación, a la salud, a la seguridad? Hay que tener responsabilidad a la hora de hablar, sobre todo si aspirás a un cargo público”.
También habló del esfuerzo cotidiano de compaginar gestión, campaña y vida familiar. “Estoy en modo reserva. Trabajo, milito, crío a mis hijos. Pero lo hago convencida. Ser parte de la transformación vale cada esfuerzo”.
Por último hizo un llamado a la ciudadanía: “Aunque no creas, aunque estés decepcionado, votar es el primer paso para cambiar algo. Si no participás, otros eligen por vos. Y después, no podés quejarte”.










