«Nosotros armabamos un cordón tanto en la calle como en la vereda. Cuando se baja del auto, empieza a recorrer los alrededores de donde estaba la gente, con total normalidad, pasa por el lugar donde yo estaba. Hace la recorrida y llega a la vereda de su casa», recordó Guillermo García, un militante que estaba como muchos otros en la puerta del domicilio de Cristina Kirchner en Recoleta para mostrar su apoyo tras la condena a 12 años de cárcel que pesa sobre la expresidenta en la causa Vialidad.
«Empecé a escuchar gritos que venían de a 5 o 6 metros más o menos. Una persona empieza a gritar ‘tiene un fierro'», agregó el hombre. En ese momento fue que se vio cara a cara con el agresor. «Lo primero que atiné a es a agarrarlo. Un compañero me dijo ‘no le peguen, sacalo’. Lo giro, le pongo la mano debajo del cuello, lo levanto y me llevo a unos 10 metros. Mientras lo llevaba, éramos un montón de personas», relató.
Un tercer testigo, Iván Luna Martínez, relató la misma secuencia de Cristina Kirchner saludando a su militancia autoconvocada en Recoleta sólo para quedar expuesta al ataque de Fernando Sabag Montiel, que ya confesó que quería matarla, y a su expareja, Brenda Uliarte, quería mirar la secuencia según el acusado.
«Ella llega, se pone a saludar y cuando llega hacia nosotros, yo estaba ubicado a la izquierda de Sabag Montiel y notó movimientos. Empieza un griterío y había gente diciendo ‘agarrenlo’. Se escucha caer algo al piso. Siguen los gritos que dicen ‘tiene un fierro’. Y ahí pasan unos militantes que lo agarran a Sabag Montiel y se lo llevan», declaró el testigo en el juicio.
«Yo no vi quién fue el que piso el arma. Yo a Sabag Montiel lo vi, pero en el momento no vi el arma. Después de todo, me alejé y miré el video que grabé, que se llega a ver el arma», aclaró.
«Nosotros armabamos un cordón tanto en la calle como en la vereda. Cuando se baja del auto, empieza a recorrer los alrededores de donde estaba la gente, con total normalidad, pasa por el lugar donde yo estaba. Hace la recorrida y llega a la vereda de su casa», recordó Guillermo García, un militante que estaba como muchos otros en la puerta del domicilio de Cristina Kirchner en Recoleta para mostrar su apoyo tras la condena a 12 años de cárcel que pesa sobre la expresidenta en la causa Vialidad.
«Empecé a escuchar gritos que venían de a 5 o 6 metros más o menos. Una persona empieza a gritar ‘tiene un fierro'», agregó el hombre. En ese momento fue que se vio cara a cara con el agresor. «Lo primero que atiné a es a agarrarlo. Un compañero me dijo ‘no le peguen, sacalo’. Lo giro, le pongo la mano debajo del cuello, lo levanto y me llevo a unos 10 metros. Mientras lo llevaba, éramos un montón de personas», relató.
Un tercer testigo, Iván Luna Martínez, relató la misma secuencia de Cristina Kirchner saludando a su militancia autoconvocada en Recoleta sólo para quedar expuesta al ataque de Fernando Sabag Montiel, que ya confesó que quería matarla, y a su expareja, Brenda Uliarte, quería mirar la secuencia según el acusado.
«Ella llega, se pone a saludar y cuando llega hacia nosotros, yo estaba ubicado a la izquierda de Sabag Montiel y notó movimientos. Empieza un griterío y había gente diciendo ‘agarrenlo’. Se escucha caer algo al piso. Siguen los gritos que dicen ‘tiene un fierro’. Y ahí pasan unos militantes que lo agarran a Sabag Montiel y se lo llevan», declaró el testigo en el juicio.
«Yo no vi quién fue el que piso el arma. Yo a Sabag Montiel lo vi, pero en el momento no vi el arma. Después de todo, me alejé y miré el video que grabé, que se llega a ver el arma», aclaró.










