Las lluvias provocaron desbordamientos de ríos y la suspensión de clases presenciales. Las inundaciones se concentran en cinco provincias de la Costa, especialmente en Guayas
Telesur. El recrudecimiento de las precipitaciones asociadas al fenómeno climático El Niño provocó el desborde de ríos en la provincia costera de Manabí, dejó comunidades aisladas y afectó el suministro de agua potable. Las inundaciones generadas por la crecida de los cauces Ayampe y Buena Vista impactaron a sectores habitacionales en Puerto López, mientras en el cantón Chone una rotura en la tubería principal dejó sin servicio hídrico al 60 por ciento de la población urbana.
Ante el deterioro de las condiciones meteorológicas y el anegamiento de vías principales, las autoridades suspendieron las clases presenciales en cantones poblados como Guayaquil, Samborondón, Durán y Daule. Paralelamente, la Cámara Nacional de Acuacultura advirtió que aproximadamente 110 mil hectáreas de piscinas camaroneras están expuestas a inundaciones severas, lo que podría generar millonarias pérdidas materiales y obstaculizar las exportaciones del sector pesquero.
El último informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos confirmó que la emergencia invernal impactó a 56.323 personas y causado 12 fallecimientos a escala nacional desde la declaratoria de Alerta Roja emitida el 29 de agosto.Las estadísticas oficiales registran más de 12 mil viviendas con daños en su estructura, 25 kilómetros de carreteras obstruidas y el colapso de 5.247 hectáreas de cultivos por el desbordamiento de ríos.
Organizaciones locales y analistas cuestionaron la efectividad de la respuesta gubernamental frente a los estragos iniciales del evento climático en las 24 provincias del territorio. En la isla Santa Cruz, ubicada en el archipiélago de Galápagos, 2.000 familias resultaron perjudicadas por los cortes de servicios básicos y el colapso de las vías de transporte, evidenciando fallas operativas en los planes de contingencia previstos.












