En una de las ofensivas más devastadoras desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, Rusia lanzó en las últimas horas un ataque masivo sobre Ucrania utilizando más de 400 drones y 40 misiles, según informó el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. El bombardeo afectó a múltiples regiones del país y dejó al menos tres muertos y 49 heridos en Kiev, mientras continúan los trabajos de emergencia en diversas zonas.
“Han atacado casi toda Ucrania: las regiones de Volinia, Leópolis, Ternópil, Kiev, Sumi, Poltava, Jmelnitski, Cherkasy y Cherníguiv”, precisó Zelenski, quien compartió imágenes de zonas residenciales destruidas tras el operativo ruso. “Algunos de los misiles y drones fueron interceptados, pero no todos”, añadió.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, el Kremlin desplegó 407 drones, entre ellos los letales Shahed y réplicas sin explosivos.
Las defensas antiaéreas lograron interceptar 4 misiles balísticos, 30 misiles Kh-101 y los 2 Iskander-K. Sin embargo, 13 infraestructuras fueron alcanzadas directamente, mientras que restos de misiles y drones derribados impactaron en otras 19 localidades.
En un mensaje directo a la comunidad internacional, Zelenski volvió a insistir en la necesidad de una reacción firme: “Rusia debe pagar por esto. Ahora es exactamente el momento para que EE.UU., Europa y otros países del mundo actúen unidos”. Además, advirtió que la inacción equivale a complicidad, en una clara alusión a la falta de presión por parte de algunos sectores internacionales.
Del lado ruso, el Ministerio de Defensa informó que los ataques tuvieron como objetivo fábricas de armamento, centros de ensamblaje de drones, bases de entrenamiento y arsenales, asegurando que «todos los objetivos fueron alcanzados con éxito» y que se trató de una respuesta a lo que calificaron como “atentados terroristas del régimen de Kiev”.
Este nuevo capítulo en la guerra marca un preocupante escalamiento del conflicto armado, mientras las esperanzas de una tregua inmediata parecen alejarse cada vez más del horizonte.










