El presidente ruso Vladimir Putin firmó un decreto para ajustar su política sobre el uso de armas nucleares, cambio que viene justo en el día 1.000 de la invasión rusa en Ucrania. Se trata de una respuesta directa a la autorización de Washington para que Ucrania utilice misiles de largo alcance contra territorio ruso.
Putin firmó un decreto que amplía las circunstancias bajo las cuales Rusia podría considerar el empleo de su arsenal nuclear. De esta manera, Moscú podría utilizar armas nucleares contra un Estado no nuclear si este cuenta con el respaldo de potencias atómicas.
«Entre las condiciones que justifican el uso de armas nucleares figura el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia», afirma el decreto.
El portavoz presidencial Dmitry Peskov declaró: «Era necesario adaptar nuestros fundamentos a la situación actual», haciendo referencia a lo que Putin considera «amenazas» de Occidente a la seguridad rusa.










