La Unión Europea desplegó una ayuda sin precedentes para apoyar a Grecia y Albania en su lucha contra los incendios forestales que estuvieron devastando sus territorios durante varios días. La rápida movilización de recursos aéreos y terrestres se logró a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE, una herramienta importante para hacer frente a emergencias de gran magnitud en el continente.
En respuesta a las solicitudes de ayuda de ambos países, la Comisión Europea coordinó el envío de equipos de extinción de incendios, tanto aéreos como terrestres, desde varios países miembros. En Grecia, la región de Ática recibió dos equipos de extinción de incendios provenientes de Italia, un helicóptero de Francia y otro de Serbia. Además, fuerzas terrestres de la República Checa, Francia, Italia, Serbia y Rumanía fueron desplegadas para reforzar a los bomberos locales que ya se encontraban en la zona desde el inicio de la temporada de incendios.
En Albania, la situación no es menos crítica, y la UE envió un avión militar multipropósito de Rumanía, capaz de transportar hasta seis toneladas de agua, para asistir en las operaciones de extinción. Las autoridades albanesas, al igual que sus homólogos griegos, activaron el Mecanismo de Protección Civil de la UE tras encontrarse con grandes dificultades para contener las llamas que arrasaron el sur del país y los suburbios del norte de Atenas.












