Dos regiones rusas fronterizas con Ucrania ordenaron más evacuaciones el lunes, mientras Moscú luchaba por contener una ofensiva en su territorio. Ucrania envió tropas a Rusia la semana pasada en su mayor operación transfronteriza desde que Moscú lanzó su invasión en febrero de 2022.
La incursión supuso el mayor ataque en su suelo desde la Segunda Guerra Mundial, avergonzando al presidente Vladimir Putin y constituyendo un hito en las hostilidades. También es la primera vez que el ejército ucraniano encabeza una incursión y no los combatientes rusos proucranianos.
Las autoridades de la región de Kursk anunciaron que ampliaban su zona de evacuación para incluir el distrito de Belovsky, donde viven unas 14.000 personas. La vecina región de Belgorod comunicó que evacuaba su distrito fronterizo de Krasnoyaruzhsky. “Por la salud y la seguridad de nuestra población, estamos empezando a trasladar a la gente que vive en Krasnoyaruzhsky a lugares más seguros”, dijo en Telegram el gobernador de la región de Belgorod, Viacheslav Gladkov.












