El presidente español presentó este miércoles en el Congreso de Diputados su proyecto de una ley de prensa para tratar de controlar las informaciones que llegan a los ciudadanos. Para llevarlo a cabo, el mandatario se ampara en un nuevo reglamento europeo que se aprobó el pasado mes de abril y que todavía no entró en vigor, aunque se apoya únicamente en algunos aspectos de la norma comunitaria.
El Ejecutivo pone en el foco en la financiación para reducir el número de medios de comunicación que pueden ser capaces de publicar informaciones poco beneficiosas. Para ello, se centra en el artículo 25 de los 29 con los que cuenta la la norma europea, relativo a la asignación de fondos públicos para publicidad estatal.
Estos se deberán otorgar bajo unos criterios transparentes, objetivos, proporcionados y no discriminatorios que deberán estar puestos a disposición de los ciudadanos y que las autoridades deberán hacer pública de manera anual la información sobre el gasto público en relación a los medios. Por su parte, las empresas informativas tendrán que ofrecer de forma accesible a sus usuarios el importe anual de fondos públicos que reciben, así como el dinero que les llega procedente de otros países.









