El ataque con más de 40 misiles afectó a muchos edificios, varios de ellos públicos. Así lo informó el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, quien compartió imágenes del desastre que ocasionaron las bombas y acusó a Rusia. “El Hospital Infantil Okhmatdyt de Kiev, uno de los hospitales infantiles más importantes no solo en Ucrania, sino también en Europa, ha sido dañado por un ataque ruso, hay personas bajo los escombros y aún se desconoce el número exacto de víctimas. En este momento, todo el mundo está ayudando a limpiar los escombros: médicos y gente corriente”, escribió en sus redes sociales.
“Rusia no puede alegar ignorancia de hacia dónde vuelan sus misiles y debe rendir cuentas plenamente por todos sus crímenes. Contra las personas, contra los niños, contra la humanidad en general. Es muy importante que el mundo no guarde silencio sobre esto ahora y que todos vean lo que es Rusia y lo que está haciendo”, añadió.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó “firmemente” los bombardeos que dejaron decenas de víctimas. A través de un comunicado oficial, el organismo sentenció: “Es inconcebible que niños mueran y resulten heridos en esta guerra”.
En otras zonas de Kiev hay al menos siete muertos y 25 heridos, según las autoridades. El ataque a plena luz del día, en donde mucha gente se encontraba transitando por la calle, incluyó misiles hipersónicos Kinzhal, una de las armas rusas más avanzadas, indicó la fuerza aérea. El Kinzhal alcanza 10 veces la velocidad del sonido, lo que lo hace difícil de interceptar, explicaron.










