La sonda lunar china Chang’e-6 abandonó este martes la cara oculta de la Luna, con lo que da un paso más hacia la culminación de una ambiciosa misión que subraya el ascenso del país como superpotencia espacial. China se convirtió en el primer país en desplegar su bandera nacional en la cara oculta de la Luna, que mira permanentemente en dirección opuesta a la Tierra.
La sonda, que transporta las primeras rocas lunares recogidas en la cara oculta de la Luna, despegó y entró en órbita lunar a primera hora de este martes, hora de Beijing, tras haber recogido muestras con éxito durante los dos días anteriores, según un comunicado de la Administración Nacional Espacial China (CNSA).
Se calcula que su viaje de regreso a la Tierra durará unas tres semanas, y se espera que aterrice en la región china de Mongolia Interior hacia el 25 de junio. El regreso con éxito de las muestras daría a China una ventaja en el aprovechamiento de los beneficios estratégicos y científicos de la exploración lunar ampliada, un campo cada vez más competitivo que ha contribuido a lo que el jefe de la NASA, Bill Nelson, llama una nueva «carrera espacial».










