Tras varias horas de búsquedas se confirmó la muerte de Ebrahim Raisi, el jefe de Estado de Irán, ya que el helicóptero en el que se trasladaba el mandatario junto a otros altos funcionarios se estrelló cerca de la frontera con Azerbaiyán. Según las primeras investigaciones del personal de salvataje de esa región, las malas condiciones climáticas dificultaron las tareas de rescate que se extendieron por largas horas.
Miles de iraníes rindieron homenaje este lunes en Teherán y otras ciudades del país a Raisí. La mayoría estaban vestidos de negro, y se concentraron en la plaza de Valiasr de la capital, Teherán, donde instalaron banderas negras y carteles con retratos del presidente en un acto convocado por el Gobierno para homenajear al mandatario.
Con la muerte de Raisí, su vicepresidente primero, Mohammad Mojber, asumió sus funciones tras la aprobación del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, como indica la constitución iraní. El Comité de los Tres Poderes acuerdó realizar elecciones el 28 de junio, tras el acuerdo inicial alcanzado entre el Consejo de Guardianes de Constitución y la Comisión Electoral.










