El domingo el número de muertos se elevó a 137 a consecuencia del tiroteo el 22 de marzo en el centro de conciertos Crocus City Hall, cerca de Moscú, según el Comité de Investigación de Rusia; y 11 personas arrestadas, incluidas cuatro que estaban armadas, fueron trasladadas a la sede del Comité de Investigación en Moscú.
El papa Francisco dedicó su oración a condenar el atentado. El sábado, el grupo yihadista Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad del ataque y el gobierno de Ucrania expresó que no tenía nada que ver con el hecho.












