Los líderes y delegaciones de más de 30 países abogan por el uso de energía nuclear para afrontar la crisis climática y «construir autonomía estratégica» frente a la dependencia de Rusia.
Una cumbre de este tipo habría sido impensable hace diez años tras el accidente nuclear de Fukushima en Japón en 2011, pero el calentamiento del planeta (asociado a la necesidad de eliminar gradualmente los combustibles fósiles) y la guerra en Ucrania (que deja al descubierto la dependencia de la energía rusa) han cambiado la situación durante el último lustro.
La energía nuclear, afirmó el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, «puede ayudarnos a afrontar la crisis climática, por un lado, y puede ayudarnos a construir nuestra autonomía estratégica«.








