Las balsas internacionales retomaron este lunes la operatoria entre Panambí–Porto Vera Cruz, San Javier–Porto Xavier, Alba Posse–Porto Mauá y El Soberbio–Porto Soberbo. La Prefectura Naval Argentina confirmó que el nivel del río descendió por debajo de los valores que impedían una navegación segura, luego de varios días de restricciones provocadas por la creciente.
La normalización del nivel del río Uruguay (foto de archivo) permitió este lunes restablecer el funcionamiento de los cuatro pasos fronterizos que comunican a Misiones con el estado brasileño de Río Grande do Sul. Las autoridades argentinas y brasileñas rehabilitaron la navegación luego de verificar que el descenso del caudal devolvió condiciones seguras para el cruce de pasajeros y vehículos mediante balsas.
La medida pone fin a varios días de interrupciones preventivas originadas por la crecida del río, un fenómeno que afectó distintos sectores de la cuenca del Uruguay como consecuencia de las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil y en parte del noreste argentino durante la última semana.
En Panambí, la Prefectura Naval Argentina confirmó que el paso internacional hacia Porto Vera Cruz volvió a operar desde las 8 de este lunes. El organismo informó que el río alcanzó una altura de 4,90 metros, un nivel que permitió restablecer la navegación con los protocolos habituales de seguridad.
La misma decisión se adoptó en San Javier, donde el río registró 6,15 metros y continuaba mostrando una tendencia descendente. Con ese escenario, volvió a habilitarse el histórico cruce hacia Porto Xavier, utilizado diariamente por trabajadores, comerciantes y vecinos de ambas localidades.
También recuperaron su funcionamiento los pasos internacionales entre Alba Posse y Porto Mauá y entre El Soberbio y Porto Soberbo, dos conexiones estratégicas para el movimiento turístico y comercial del Alto Uruguay.
La reapertura restablece uno de los principales corredores de integración entre Misiones y el sur de Brasil. Cada uno de estos cruces constituye un vínculo cotidiano para cientos de personas que atraviesan la frontera por razones laborales, comerciales, sanitarias, educativas y familiares. Además, durante los fines de semana y los períodos vacacionales concentran un importante flujo turístico en ambos sentidos.
Las interrupciones de la navegación son una medida habitual cuando el río supera determinados niveles o presenta corrientes que comprometen la maniobrabilidad de las balsas. En esas circunstancias, la Prefectura Naval Argentina, en coordinación con las autoridades brasileñas y los concesionarios de los pasos internacionales, dispone el cierre preventivo hasta que las condiciones vuelvan a ser seguras.
El comportamiento del río Uruguay depende en gran medida de las precipitaciones que se producen en una extensa cuenca compartida por Argentina, Brasil y Uruguay. Las lluvias intensas registradas en los estados brasileños de Santa Catarina y Río Grande do Sul suelen generar aumentos significativos del caudal que, horas o días después, impactan sobre las localidades misioneras ubicadas aguas abajo.
Si bien la situación comenzó a normalizarse, los organismos de control mantienen un monitoreo permanente de los niveles hidrométricos debido a que la evolución del río depende de las precipitaciones que continúan registrándose en distintos sectores de la cuenca.
Las autoridades recomendaron a quienes utilicen los pasos internacionales consultar previamente el estado de cada cruce, ya que la navegación puede suspenderse nuevamente si las condiciones hidrológicas vuelven a deteriorarse o si las previsiones meteorológicas anticipan nuevos incrementos del caudal.
La rehabilitación de los cuatro pasos devuelve normalidad a la circulación fronteriza sobre el río Uruguay y restablece una conexión esencial para la actividad económica y social de las comunidades de ambos lados de la frontera, especialmente en una región donde el intercambio diario forma parte de la dinámica habitual entre Argentina y Brasil.











