Los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizarán un paro en rechazo a los 240 despidos y este jueves harán un abrazo simbólico frente a la sede central del organismo situada en el barrio de Palermo.
La convocatoria comenzará a las 10 horas y sumado al cese total de actividades a nivel nacional visivilizará la situación crítica provocada por los despidos masivos – aproximadamente el 30% de la planta – y las medidas de ajuste que paralizaron gran parte de sus funciones.
El reclamo se centra en la reincorporación del personal desvinculado que afecta a las tareas del SMN y que desde marzo de 2026 ya se encontraba en estado de alerta ante la amenaza de recortes. Según algunas denuncias los despidos totales habrían alcanzado hasta 700 puestos de trabajo en una planta de mil empleados.
Los trabajadores y delegados gremiales advierten que los recortes y despidos generan un “apagón meteorológico”, es decir, una reducción crítica en la capacidad de producir y brindar información clave para la aeronavegación, lo que puede afectar la seguridad de los vuelos.
Además, señalan que el despido masivo provoca el cierre de estaciones meteorológicas en distintos puntos del país. Esto impide recolectar datos locales esenciales para elaborar pronósticos precisos, lo que incrementa riesgos tanto para la vida de las personas como para la economía.
En ese marco sostienen que el vaciamiento del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) impacta directamente en el Sistema de Alerta Temprana (SAT), dificultando la prevención de catástrofes naturales y perjudica las actividades estratégicas como la producción agrícola.
Por su parte la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) que lideran estas protestas, argumentan que el SMN es un pilar estratégico para la soberanía y la seguridad nacional y aseguran que los despidos fueron impulsados por directivas del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, comandado por el ministro Federico Sturzenegger.








