El Gobierno nacional promulgó este lunes la Ley 27.801, que establece un nuevo Régimen Penal Juvenil en Argentina y fija la edad de imputabilidad en 14 años. La medida fue oficializada mediante el Decreto 138/2026, publicado en el Boletín Oficial, y representa una de las reformas más importantes del sistema penal juvenil de las últimas décadas.
La nueva legislación establece que los adolescentes de entre 14 y 18 años podrán ser juzgados por delitos tipificados en el Código Penal, bajo un sistema específico que combina responsabilidad penal, sanciones graduadas y medidas socioeducativas orientadas a la reinserción social.
La reforma reemplaza el régimen de minoridad vigente desde 1980, una normativa ampliamente cuestionada por juristas y especialistas por su desactualización y por no contemplar un sistema integral de justicia juvenil.
Cómo fue la aprobación en el Congreso
El proyecto fue aprobado por el Senado el 27 de febrero, tras más de siete horas de debate parlamentario. La votación terminó con 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención, lo que convirtió en ley la iniciativa impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei.
La propuesta ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados y fue tratada durante el período de sesiones extraordinarias convocado por el Poder Ejecutivo.
El oficialismo logró avanzar con la reforma tras una negociación con bloques dialoguistas como PRO y la UCR, cuyos votos resultaron decisivos para alcanzar la mayoría necesaria.
En su versión original, el proyecto del Ejecutivo planteaba fijar la imputabilidad desde los 13 años. Sin embargo, durante el debate legislativo el Gobierno aceptó elevar el límite a 14 años para ampliar el consenso político y asegurar la aprobación del proyecto.
Qué establece el nuevo Régimen Penal Juvenil
La ley crea un sistema penal específico para adolescentes, con procedimientos judiciales diferenciados respecto de los adultos y con la intervención de tribunales especializados.
Entre los principales puntos de la normativa se destacan:
-Edad de imputabilidad desde los 14 años.
-Aplicación del régimen a adolescentes que tengan entre 14 y 18 años al momento del delito.
-Penas graduadas, determinadas según la edad del menor, la gravedad del delito y las circunstancias del hecho.
-Medidas socioeducativas orientadas a la reinserción social.
-Privación de libertad como último recurso y por el tiempo más breve posible.
-Prohibición de que los menores compartan lugares de detención con adultos.
El régimen también establece garantías procesales completas para los adolescentes, entre ellas el derecho a defensa, debido proceso y presunción de inocencia.
Cuáles serán las penas
La legislación prevé diferentes escalas de sanciones, que incluyen:
-Advertencias judiciales y medidas socioeducativas
-Programas de supervisión y seguimiento
-Restricciones de movilidad
-Privación de libertad en centros especializados
Para los delitos más graves, las penas pueden alcanzar hasta 15 años de prisión, con un máximo excepcional que puede llegar a 20 años, aunque la norma excluye la prisión perpetua para menores.
El debate sobre la edad de imputabilidad
La discusión sobre la edad de responsabilidad penal juvenil lleva décadas en Argentina y suele reactivarse cada vez que se registran delitos graves cometidos por menores.
Mientras sectores del oficialismo sostienen que la reforma busca evitar situaciones de impunidad y fortalecer la respuesta del sistema judicial, organismos de derechos humanos y especialistas en infancia cuestionaron la medida y advirtieron que la baja de la imputabilidad no necesariamente reduce el delito juvenil.
Cómo es la edad de imputabilidad en América Latina
El debate argentino también suele compararse con la legislación vigente en otros países de la región.
En América Latina, varios sistemas penales juveniles establecen edades similares o incluso menores:
-14 años: Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Venezuela y República Dominicana
-12 años: Brasil, Ecuador, Costa Rica, El Salvador y Panamá
En la mayoría de estos países el sistema prioriza medidas socioeducativas y programas de reinserción, reservando la privación de libertad para delitos graves.
Claves de la reforma penal juvenil en Argentina
-Baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años
-Crea un nuevo régimen penal juvenil
-Establece penas diferenciadas según edad y delito
-Promueve medidas socioeducativas y reinserción
-Limita la privación de libertad como último recurso










