Un breve pero violento temporal se desató este domingo por la tarde sobre la ciudad de Posadas, generando caos y daños materiales en distintos puntos en un lapso de apenas 15 minutos. El fenómeno, caracterizado por intensas lluvias y fuertes ráfagas de viento, comenzó minutos antes de las 16 y dejó a su paso calles convertidas en ríos, árboles derribados y estructuras comprometidas.
Uno de los incidentes de mayor impacto ocurrió en el centro posadeño. En la intersección de las calles Ayacucho, Alvear y Avenida Roque Pérez, el techo de un tinglado se desplomó por completo debido a la fuerza del viento. Pese a la magnitud del hecho, las autoridades confirmaron que no se produjeron heridos en el lugar.
La fuerza del viento alcanzó velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, también se cobró varios árboles de gran porte. Sobre la Avenida Zapiola y Avenida Martín Fierro, un árbol cayó sobre la calzada, obstruyendo el tránsito. Situación similar se registró en la intersección de la avenida San Martín y Comandante Andresito, donde otro ejemplar de gran tamaño se derrumbó, afectando además cables del tendido eléctrico e interrumpió ambas manos de circulación.
Además de los árboles caídos, el temporal generó anegamientos en múltiples arterias de la ciudad y la voladura de techos en viviendas y estructuras livianas, complicando la circulación vehicular y peatonal.
Bomberos Voluntarios y personal municipal se desplegaron de inmediato para atender las emergencias, realizar las pericias correspondientes en los lugares de los derrumbes y comenzar con las tareas de remoción de escombros y limpieza de la vía pública.
El rápido paso de la tormenta no minimizó su impacto, dejando en evidencia la intensidad del fenómeno que, en cuestión de minutos, cambió la fisonomía de varios sectores de la capital misionera.










