En tiempos en los que la industria nacional lucha por sostenerse, una fábrica de pelotas en Posadas decidió abrir sus puertas y apostar por la producción local. Se trata de Caburú, un emprendimiento reciente que produce entre 400 y 500 pelotas por día y ya abastece a buena parte del país.
El gerente de la planta, Javier Marasco, explicó que comenzaron con una fuerte inversión en tecnología para fabricar pelotas vulcanizadas de goma, pensadas especialmente para escuelas, clubes y canchas de alquiler. “Hoy estamos produciendo alrededor de 400 a 500 pelotas por día”, afirmó.
La firma abastece al mercado del NEA y también llega a provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. “Abastecemos casi todo el país”, dijo Marasco, quien destacó que el crecimiento se dio a pesar del contexto económico adverso.
Una de las principales dificultades que enfrentan es la competencia con pelotas importadas, principalmente provenientes de China y Pakistán. “La competencia más grande que tenemos hoy en día es la importación”, subrayó. Estas pelotas ingresan a precios muy bajos, muchas veces por debajo del costo de producción local.
En cuanto a la materia prima, la fábrica utiliza caucho sintético de origen brasileño y otros insumos como pigmentos y válvulas, algunos nacionales y otros también importados. “Antes en Argentina había producción de caucho, pero hoy dependemos en gran parte del exterior”, explicó.
Para hacer frente a esta realidad, Caburú apuesta por la calidad, la cercanía con sus clientes y la generación de empleo en Posadas. “Usamos mano de obra local. Eso es un valor agregado que no tienen los productos importados”, señaló Marasco.
De cara al futuro, el objetivo es seguir invirtiendo en tecnología y desarrollar nuevas líneas de productos para otras disciplinas deportivas. Además, la empresa mantiene un fuerte compromiso con el deporte local, apoyando a clubes y escuelas de la región.
“Caburú ya es una marca registrada y tiene un prestigio creciente en el mercado, sobre todo en el NEA”, afirmó el gerente, confiado en que la producción nacional aún tiene un lugar importante que defender.










