El doctor Horacio Melo, médico deportólogo y gastroenterólogo, expuso en una entrevista en Vistazo del 4 su experiencia como atleta internacional y su enfoque integral sobre salud, envejecimiento y actividad física. Su trayectoria deportiva incluyó competencias destacadas en Perú y Río de Janeiro, donde llegó a posicionarse 38 del mundo y número uno en Argentina en torneos ITF por edad. “Representar a Misiones en estos torneos fue un orgullo”, afirmó.
Desde su experiencia médica y deportiva, Melo enfatizó que la actividad física en la tercera edad no solo era recomendable, sino necesaria. “Cuando más grande sos más tenés que hacer”, advirtió, al tiempo que explicó que a partir de los 35 años comienza la sarcopenia, una pérdida progresiva de masa muscular. “Hoy día la actividad física es una necesidad”, insistió. Y fue contundente: “Nunca es tarde para empezar, nunca, nunca”.
El entrenamiento con pesas ocupó un lugar central en su enfoque, ya que contribuyó a mejorar la estabilidad, frenar el deterioro físico y favorecer la calidad de vida en la vejez. En ese sentido, detalló un convenio que mantiene su gimnasio con el IPS, que permitió a afiliados mayores de 60 años o con comorbilidades acceder a un programa especial de entrenamiento a bajo costo.
También alertó sobre los riesgos del consumo de esteroides anabólicos y suplementos sin control médico. “No hay un estudio científico que avale que el quemador de grasa es beneficioso para la salud”, aseguró. Y sentenció: “No existe magia acá: alimentarse bien y moverse”. Compartió casos de personas que, en la provincia, padecieron consecuencias graves por el uso de anabólicos.
El sedentarismo fue otro eje clave. Melo sostuvo que un 65% de la población misionera era sedentaria, y remarcó que esta condición ya se consideraba una enfermedad. “Cada vez nos movemos menos”, lamentó. Las consecuencias incluyeron obesidad, hipertensión, diabetes y dolores articulares.
Sobre la alimentación, el médico criticó las dietas mágicas y las modas nutricionales sin base científica. “Que tu alimento sea tu medicina”, recalcó, invitando a revisar hábitos arraigados como el consumo excesivo de harinas, grasas y sal. Y denunció: “Es todo comercio, todo comercio”.
El “entrenamiento invisible”, como definió al descanso adecuado, también resultó clave. “El descanso”, dijo, “es parte del proceso de salud”, recomendando dormir 8 horas diarias para evitar el debilitamiento del sistema inmunológico.
Consultado sobre los límites del cuerpo, afirmó: “El cuerpo siempre avisa”. Señaló señales de alerta como mareos, calambres, transpiración fría y cansancio excesivo. Finalmente, recomendó iniciar la actividad física bajo supervisión médica, con estudios previos y rutinas progresivas: “45 minutos mínimo de movimiento diario, cinco días a la semana”.
Para cerrar, Melo resumió su filosofía de vida con una frase que se convirtió en su latiguillo: “Recetas para vivir más y mejor”.










