En diálogo con Vistazo del 4, el director del Consejo Provincial de Seguridad Vial, Juan Carlos Cuenca, se refirió a las alarmantes cifras de siniestralidad vial en Misiones y a los desafíos persistentes para revertir la situación.
Consultado sobre si Misiones es actualmente la provincia con más víctimas fatales por siniestros viales en lo que va del año, Cuenca evitó centrarse en las estadísticas y sostuvo que la verdadera noticia sería no tener ninguna muerte que lamentar. “No se trata solo de contar víctimas, sino de preguntarnos qué estamos haciendo como sociedad para que estas muertes sigan ocurriendo”, afirmó.
Respecto a las causas de fondo, Cuenca reconoció que, pese a las múltiples campañas de capacitación y concientización, los números no bajan. Apuntó contra un “factor humano” que sigue siendo determinante y reflejó la falta de responsabilidad en conductas habituales como circular sin casco, con exceso de pasajeros o sin respetar las normas mínimas de seguridad. “Es evidente que lo que hacemos no está llegando a quienes tiene que llegar”, admitió.
Uno de los ejes del trabajo en seguridad vial son los controles y las sanciones. Cuenca aseguró que las cámaras instaladas en distintos puntos de la provincia permiten sancionar con imágenes claras de infracciones como pasar semáforos en rojo o no usar cinturón, aunque persisten serias dificultades para identificar y sancionar a motociclistas. “Las cámaras captan al conductor y la patente, pero la inconducta vial continúa”, lamentó.
Además de las muertes, Cuenca remarcó que los siniestros dejan una secuela de víctimas con lesiones permanentes y familiares devastados, y cuestionó el cierre de la línea 149 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que ofrecía atención a víctimas y allegados. “No hablamos solo de los que mueren. Hay muchas personas que quedan heridas, con vidas completamente alteradas”, señaló.
El funcionario insistió en que los controles deben reforzarse en rutas, avenidas y zonas urbanas. “Todos somos buenos, pero si nos controlan, mejor”, sintetizó, y recordó un programa de canje de cascos viejos por nuevos, con el que intentaban fomentar el uso real del casco como protección y no solo como forma de evitar una multa.
Finalmente, Cuenca aclaró que el Consejo Provincial de Seguridad Vial sigue en funciones y que, si bien la Agencia Nacional atraviesa un proceso de reorganización, la responsabilidad de controlar y prevenir no puede ceder. “No sabemos si volvemos cuando salimos a la ruta. Podemos manejar bien, tener una moto en condiciones, pero no sabemos cómo va a actuar el de al lado. Por eso no podemos aflojar”, concluyó.










